Aliados en diálogo y competencia
Recientemente convertido en padre de Vito, Jorge Macri siempre encuentra tiempo en su apretada agenda para mantener conversaciones con Patricia Bullrich, su excompañera de partido. Bullrich, actual jefa de los senadores libertarios, mantiene también un contacto constante con la legisladora porteña Pilar Ramírez, quien, a pesar de cumplir su papel como opositora, no ha cortado el nexo comunicativo con el jefe de gobierno porteño.
Elecciones a la vista
A medida que se acercan las elecciones del próximo año, donde el Pro definirá dos décadas de dominación en la ciudad, se intensifican las conversaciones entre macristas, bullrichistas y libertarios, a pesar de que todos se preparan para una posible contienda por el liderazgo porteño. Sin embargo, esta dinámica ha cambiado ante la reciente salida del jefe de gabinete, Manuel Adorni, quien se ha visto afectado por escándalos relacionados con su patrimonio.
Ambiciones políticas de Bullrich
“No hice cincuenta años de política con el objetivo de ser jefa de gobierno,” comenta Bullrich a sus dirigentes más cercanos. En un contexto marcado por la crisis política y la caída en la popularidad del gobierno de Javier Milei, Bullrich se siente motivada por su inclusión en las listas de posibles candidatos a la presidencia, aunque no descarta la posibilidad de postularse para la jefatura de gobierno.
Aunque Karina Milei podría preferir un candidato diferente para la ciudad, Bullrich ha visto encuestas que destacan su alta imagen positiva, superando incluso a la del presidente. “Si la elección es hoy, Patricia gana cómoda,” asegura uno de los colaboradores de la exministra de Seguridad, añadiendo que posee entre un 10 y 12 por ciento del electorado que la apoya sin necesariamente asociarla a un partido.
Conflictos internos y colaboración
Algunos en Pro sugieren que la versión de Bullrich como no candidata es una estrategia para evitar un enfrentamiento directo. Además, se generó un malestar tras la presión de Bullrich para que Adorni presente su declaración jurada, complicando su relación con el núcleo libertario. Sin embargo, Bullrich mantiene un activo equipo de campaña liderado por el legislador porteño Juan Pablo Arenaza, con la colaboración de otros miembros como Damián Arabia y Diego Valenzuela, quienes están constantemente observando la situación política y diseñando estrategias.
Posiciones sobre la gestión actual
En medio de esta rivalidad, los libertarios han afirmado su agenda legislativa y su visión crítica hacia la gestión de Macri, advirtiendo que, a pesar de ciertas mejoras, el Pro en general está debilitado. Prometen que, en las elecciones, los candidatos de Milei serán medidos estrictamente según su apoyo, lo cual es una realidad que se intensifica considerando las tensiones recientes.
Pese a los cambios en el gabinete, Jorge Macri resalta la importancia de concentrarse en la gestión para mejorar sus posibilidades de reelección. Agradecido por el acuerdo reciente con el gobierno nacional que aporta $800.000 millones a las arcas porteñas, sostiene que la creciente insatisfacción del público con la actual administración podría beneficiarlo.
Desde los entornos de Bullrich y los libertarios se han cerrado filas, aseverando que no creen que el kirchnerismo tenga posibilidades serias para la jefatura de gobierno, anticipando que, aunque han mantenido su caudal de votantes, no les sería suficiente. La izquierda, representada por Myriam Bregman, también se contrapone a sus aspiraciones, lo que añade una capa más a la compleja lucha política por el control de Buenos Aires.



















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