Análisis de Gabriel Rolón sobre la identidad personal
El psicoanalista y escritor argentino Gabriel Rolón abordó la construcción de la identidad y la búsqueda de la satisfacción personal en una reciente entrevista en LN+ con Luis Novaresio. En su diálogo, el autor de La felicidad expuso los factores psicológicos que dificultan la conexión con la voluntad propia ante la presión constante de los deseos ajenos.
La influencia de deseos externos
Al ser consultado sobre la confusión respecto a qué es el deseo, el especialista destacó: “No es fácil saber qué se desea. No es fácil. Porque entre el deseo y uno mismo se interponen tantas cosas. Lo primero que se interpone son los deseos ajenos. Son esas voces, esos mandatos, lo que se esperaba de nosotros.” Rolón enfatizó que muchas personas están atrapadas bajo el peso de opiniones que no les pertenecen: “Estamos tan atravesados por opiniones ajenas que quedamos excéntricos a nosotros mismos”.
El poder del esfuerzo personal
Según Rolón, el esfuerzo individual se convierte en el motor que facilita la transformación de la realidad: “La vida se vuelve mucho más luminosa y mucho más atractiva cuando uno se esfuerza”. Aprecia la **formación** y el **aprendizaje constante** como elementos que enriquecen la existencia y permiten un pensamiento más activo.
Las voces del entorno y su impacto en el deseo
- Las voces que nos dictan cómo ser desde la infancia influencian gravemente nuestros deseos.
- Las expectativas de la familia y la sociedad nublan nuestra capacidad de elección.
Rolón explica que esta situación lleva al individuo a alejarse de su verdadero centro, lo que interferimos con sus deseos reales. “Aparecen esos mandatos, esas críticas, ese dolor que a veces nos habita cuando sabemos que estamos defraudando lo que se esperaba de nosotros”, añadió.
El desafío del autoconocimiento
Sobre la decepción que muchas personas enfrentan, el especialista señaló: “Toda esa angustia, esa decepción, esa culpa se interpone entre mi deseo y yo”. El autoconocimiento, según Rolón, es el proceso de distinguir entre los anhelos genuinos y las imposiciones externas. Frecuentemente, se descubre que las metas personales son dictadas por lo que otros desean, no por una verdadera pulsión interna.
La transmisión de las expectativas familiares
“Todos tenemos que hacernos cargo de algo que se espera de nosotros. Nadie llega a este mundo de una manera ingenua, sin algo que lo preceda. Si tenés suerte, un buen deseo”, destacó el psicoanalista. Además, criticó el narcisismo transmitido de padres a hijos, evidenciando la falta de comprensión de los propios deseos: “¿Y quién te dijo que yo quiero tener lo que vos no tuviste? Sé un poco más piadoso, déjame averiguar qué es lo que yo deseo.”
Superando los mandatos sociales
Finalmente, Rolón se refirió a la dificultad que enfrentan muchos para ser felices, alegando que “estamos siempre excéntricos de nuestros deseos, apabullados por palabras y deseos ajenos”. Aclaró que el superyó alberga discursos que, ya sean positivos o negativos, influyen sobre el destino de una persona. “A mí me gusta definir el psicoanálisis como el arte de intentar que alguien no cumpla su destino. Porque a veces creemos que queremos alcanzar nuestro destino. No, lo que queremos alcanzar es nuestro deseo. ¿Por qué? Porque el destino viene de otro lugar, es excéntrico a vos”, concluyó.

















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