Un testimonio impactante
Estefanía Pasquini, reconocida nutricionista y colaboradora del programa Cuestión de peso (eltrece), ha compartido un emotivo relato en sus redes sociales respecto a su experiencia con problemas de autoestima y trastornos alimenticios. En una reciente publicación de Instagram, mostró dos fotografías que ilustran diferentes etapas de su vida: una actual, donde se la ve segura en un conjunto negro, y otra de su infancia, en la que, a pesar de sonreír, batía una intensa lucha interna.
Reflexiones sobre la autoimagen
“Cuando era chica, no quería ser delgada… quería que me miraran”, fue la frase con la que comenzó su relato. Pasquini profundizó en sus sentimientos, reconociendo que deseaba vestirse de cierta manera y ser elegida, pero en numerosas ocasiones se ocultaba detrás de prendas para disimular su incomodidad con su cuerpo.
Entre los recuerdos, Estefanía describió las tácticas que utilizaba para enmascarar su figura, que iban desde camisas atadas y chaquetas estratégicamente ubicadas hasta accesorios diseñados para cubrir partes de su cuerpo que le generaban descontento.
La búsqueda de la delgadez
En su búsqueda de solución, tomó la decisión de adelgazar. “Empecé a adelgazar, cada vez más, sin parar”, reveló. Sin embargo, con el paso del tiempo se dio cuenta de que esa búsqueda no estaba resolviendo el verdadero conflicto: “Ni siquiera sabía si los demás me miraban, porque yo no podía verme a mí misma”.
Un cambio en la perspectiva
Pasquini también habló abiertamente sobre las recaídas y el impacto emocional que estas traían consigo. Mientras su peso fluctuaba, su ánimo y autoestima sufrían en igual medida. El momento decisivo llegó cuando se dio cuenta de algo fundamental: “No quería un cuerpo, quería sentirme suficiente”. Este descubrimiento, aunque difícil, marcó el inicio de un proceso renovador.
En su reflexión, enfatizó que alcanzar un peso ideal no asegura un bienestar emocional y que el cambio verdadero inicia desde adentro. Además, hizo hincapié en situaciones a menudo ignoradas, como la culpa tras las comidas y la dificultad de reconocerse en un espejo.
Un mensaje de esperanza
Para finalizar, dejó un mensaje alentador: hay un camino alternativo por recorrer, uno que desafía la autocrítica constante, en el que se aceptan las caídas como parte del proceso y se intenta nuevamente desde una perspectiva más compasiva. “Hoy puedo estar así. Pero la confianza, la autoestima y tantas otras cosas las tengo que cultivar todos los días. Esto es un día a la vez”, concluyó.
La publicación de Estefanía ha tenido una gran repercusión en las redes, donde muchos usuarios han compartido sus propias vivencias y le han brindado mensajes de apoyo.


















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