Últimas horas de Diego Armando Maradona
En un estado de aislamiento casi total, sin deseo de recibir visitas y con escasa ingesta de alimentos, Diego Armando Maradona (60) pasó sus últimas horas en un playroom convertido en habitación. El lugar fue destinado para su recuperación tras una intervención quirúrgica, con la intención de enfrentar su adicción al alcohol.
El exfutbolista fue dado de alta de la Clínica Olivos el 11 de noviembre de 2020, tras someterse a una operación por un hematoma subdural. Tras ocho días de internación, fue trasladado a su hogar, ubicado en un lote del barrio privado San Andrés en Benavídez, Tigre. Este cambio se realizó bajo el concepto de internación domiciliaria. Durante la evaluación en el juicio, se discutió si Maradona recibió la atención adecuada correspondiente al servicio de internación o solo cuidados en su hogar.
Atención de salud y asistencia personal
Maradona contaba con atención ininterrumpida de enfermeros, aunque no se disponía de protocolos para emergencias. Tenía también un equipo de dos asistentes personales, así como su sobrino Jonathan Espósito y el cuñado del abogado Matías Morla, Maximiliano Pomargo. Su cocinera, Romina Milagros Rodríguez (conocida como “Monona”), y tres vigilantes de seguridad completaban su entorno.
Durante su internación, sus hijas Gianinna y Jana fueron las únicas que lo visitaron, junto a su expareja Verónica Ojeda y el hijo de ambos. Maradona recibió la atención de profesionales de la salud como el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, y varios enfermeros y médicos que supervisaron su estado.
La tragedia de su fallecimiento
Según la acusación presentada por los fiscales de San Isidro, se estableció que Maradona vivió un periodo de agonía de al menos 12 horas. Su deceso ocurrió aproximadamente a las 12:30 del 25 de noviembre de 2020, debido a insuficiencia respiratoria y paro cardíaco. Estos hallazgos se basaron en los resultados de la autopsia y un equipo médico que ocupaba 21 especialistas, quienes determinaron la causa de su muerte.
Los testigos que estaban presentes al momento de su muerte rindieron declaraciones ante la fiscal Laura Capra, que estaba de turno en ese momento. El último en verlo con vida fue su sobrino Jonathan la noche anterior, quien relató que Maradona, aunque parecía bien, mostró cierta resistencia a cambiarse de ropa. En su testimonio, mencionó que se le había ofrecido una comida, pero él se negó.
El día fatídico: 25 de noviembre
- Durante la mañana, el enfermero Ricardo Almirón observó que Maradona se encontraba en buen estado y durmiendo tranquilamente, aunque se había rehusado a comer en los últimos días.
- La enfermera Dahiana Madrid fue quien se hizo cargo de él en sus guardias, alertando que continuaba sin ingerir alimentos y que prefería descansar.
- A alrededor de las 7:30, Madrid escuchó ruidos en la planta baja, pero nunca vio a Maradona. A las 9:20, él se negó nuevamente al control de signos vitales.
Descubrimiento del fallecimiento
Espósito y Pomargo relataron el momento en que entraron a la habitación tras la alerta de que Maradona no respondía. Al describir la escena, mencionaron que su mano parecía pesada y que no reaccionaba a los estímulos. La situación se tornó caótica, con intentos de reanimación por parte del personal presente, lo que incluyó la aplicación de masajes cardíacos.
Controversias sobre su alimentación
La cocinera “Monona” aseguró que, a pesar de que Maradona estaba en una situación que requería atención especial, este comía lo que deseaba. Los registros indican que había días en que su apetito había disminuido considerablemente, alimentándose a base de mate, té y galletitas, y que se había indigestado previamente tras una cena de camarones.
Finalmente, el 24 de noviembre, Maradona rehusó cualquier comida sólida, lo que generó preocupación entre quienes lo asistían, quienes notaron que solo tomaba líquidos y no mostraba la energía habitual.

















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