Un hito en la historia del hockey
En 1967, el empresario canadiense Jack Kent Cooke tomó una decisión audaz al decidir establecer una franquicia de la NHL en Los Ángeles, una ciudad que carecía de tradición en el hockey y donde el público local nunca había asistido a un partido de este deporte. A seis décadas de esa elección, los Los Angeles Kings iniciarán su 60ª temporada como un símbolo de una transformación inesperada.
Los comienzos del equipo
El debut en casa tuvo lugar el 14 de octubre de 1967 en el Long Beach Convention Center, donde los Kings lograron una victoria de 4-2 frente a los Philadelphia Flyers, aunque con 4.000 asientos vacíos. Cooke no anticipó la indiferencia del público de California, quien se mostró escéptico hacia el hockey. “Me dijeron que había un cuarto de millón de ex canadienses en Los Ángeles,” expresó Cooke, “ahora sé por qué se fueron de Canadá: odian el hockey”.
Por otro lado, Alan Rothenberg, vicepresidente y asesor legal de Cooke en ese entonces, mantenía una visión diferente. De origen en Detroit y aficionado de los Red Wings, nunca dudó de que el hockey terminaría por atraer al público. “Sabía la popularidad que tenía el deporte”, comentó Rothenberg, quien hoy tiene 87 años. “La gente era escéptica pensando que era un deporte de clima frío. Pero no: es simplemente un gran deporte. Solo tardó un poco en despegar”.
Crecimiento y logros
El esfuerzo valió la pena, ya que en la temporada inaugural, los Kings lograron un promedio de más de 8.000 espectadores por partido y consiguieron clasificar a los playoffs. Con el paso del tiempo, la franquicia fue construyendo una base sólida de aficionados que llevó a una racha de 297 partidos consecutivos con el Staples Center lleno, coincidiendo con la obtención de la Stanley Cup en 2012 y 2014.
El cambio radical
El verdadero cambio se dio en 1988, cuando el propietario Bruce McNall fichó al canadiense Wayne Gretzky, considerado el mejor jugador de la historia del hockey. Esta decisión impactó a la liga y posicionó al equipo en el centro de atención nacional. Desde entonces, los Kings han demostrado un crecimiento constante.
Actualmente, la franquicia es propiedad de AEG, una conocida productora global de entretenimiento y deportes, y Sportico la clasifica como la cuarta franquicia más valiosa de la NHL, superando únicamente a los equipos del “Original Six” y siendo la única entre los 11 equipos más ricos de la liga situada en una ciudad con clima cálido.
Un legado que trasciende
El legado de Cooke y Rothenberg va más allá de la historia de los Kings. Su visión de llevar hockey al sur de California fue pionera en un cambio geográfico que definió la NHL, ya que más de un tercio de las 32 franquicias actuales se encuentran en ciudades de clima cálido como Las Vegas, Nashville, Dallas y Anaheim.
Las estadísticas corroboran este fenómeno, con seis de los últimos siete campeones de la Stanley Cup provenientes de la región del Sun Belt o del desierto. A lo largo del tiempo, 10 de los 14 finalistas han surgido de estas áreas, sin que un equipo canadiense –la cuna del hockey– haya levantado el trofeo en los últimos 33 años.
Rothenberg, quien también fue un actor clave en la organización de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, la Copa del Mundo de Fútbol 1994, y la Copa Mundial Femenina de 1999, así como presidente de la US Soccer durante la creación de la MLS, ha expresado que su primer esfuerzo con los Kings tiene un lugar significativo en su corazón. “En términos de ser fanático, eso fue todo. Fue grandioso”, reflexionó.
Inicio de una nueva temporada
Este martes, los Kings darán inicio a la temporada enfrentando a los Florida Panthers en su casa. Rothenberg, quien estuvo presente en el debut del equipo en 1967, ha confirmado que esta vez verá el partido desde su hogar.




















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