Recuerdos dolorosos de Georgina Barbarossa
La actriz Georgina Barbarossa revivió las difíciles experiencias de acoso que vivió mientras trabajaba con Jorge Porcel, remarcando situaciones que aún le causan malestar. Estos comentarios surgieron en el contexto de las reacciones provocadas por la biografía de Moria Casán, que ha reabierto el debate sobre la conducta de varias personalidades del espectáculo, incluido el reconocido humorista.
Una reacción contundente
Durante una entrevista en el programa SQP de América, cuando se mencionó a Porcel, Barbarossa no dudó en expresar su desagrado: “Ni me hables…”. Al indagar el motivo de su fuerte respuesta, se mostró aún más clara: “Era un ser deleznable. Yo lo tuve que sufrir”.
Anecdotas dolorosas
Barbarossa compartió su experiencia laboral con el comediante, recordando un episodio alarmante que vivió en su juventud, que la llevó a llorar en su camerino: “Me tocó el cu… de una manera horrible, espantosa y me fui llorando al camarín. Yo era muy chica”.
En aquel tiempo, ella enfrentaba dificultades económicas y se vio en la necesidad de mantener sus empleos, manifestando: “Estábamos muy mal de plata y tenía que trabajar”.
El apoyo de Carmen Vallejo
A raíz de ese incidente, Barbarossa destacó la importancia del apoyo brindado por Carmen Vallejo, madre de Selva Alemán, quien se comprometió a estar presente durante las grabaciones con Porcel. Recordó que Carmen le prometió que no la dejaría sola en ninguna escena con él.
Una segunda experiencia desagradable
Posteriormente, cuando estaba embarazada de sus mellizos Juan y Tomás y carecía de ingresos, decidió regresar al trabajo con Porcel. Sin embargo, esa vuelta fue igual de desalentadora; de hecho, la actriz describió esa etapa como “otro pan amargo. Era un gordo baboso”.
Reflexiones sobre Carmen Barbieri
Durante la conversación, Barbarossa también mencionó a Carmen Barbieri, quien tuvo una relación sentimental con Porcel. Reveló que nunca se atrevió a contarle lo que había pasado: “Yo nunca se lo conté a ella. Pero, ella estaba enamorada, no lo entendí nunca. ¿Qué le iba a decir? ¿Qué el novio era un asqueroso y un degenerado?”.
Un cierre contundente
Al final de la entrevista, Barbarossa expresó su deseo de no seguir hablando sobre su experiencia con Porcel, manifestando: “No me gusta hablar de la gente muerta. Que Dios lo tenga en un tacho de mierd… y no lo largue”. Además, reafirmó sus vivencias, indicando: “Pero, de repente hablando así, se zarpaba. Conmigo era así, él lo hizo y yo doy fe. Fue un horror”.




















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