Demandas de cambios en las retenciones
El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, renovó su solicitud para que las retenciones sean eliminadas de forma definitiva, así como su intención de avanzar en una reforma tributaria que facilite la reducción de la carga impositiva que soporta el sector agropecuario.
En el mes de mayo, el presidente Javier Milei había concretado un anuncio sobre un plan de disminución progresiva de los derechos de exportación que comenzaría en enero del próximo año para cultivos como la soja, maíz, girasol y sorgo, aunque aún no definió un calendario para su eliminación total. Cabe resaltar que en junio se aplicó una reducción de dos puntos en las alícuotas para el trigo y la cebada.
Declaraciones en la exposición rural
Estos comentarios fueron expresados durante la 87ª Exposición Rural de Pergamino, un evento clave en una de las áreas agrícolas más importantes del país. Castagnani también instó a avanzar con una nueva ley de semillas, a mejorar la infraestructura productiva y a generar un marco de mayor previsibilidad para impulsar las inversiones.
Castagnani enfatizó: “Las retenciones deben desaparecer. Son un impuesto distorsivo que perjudica al productor, desalienta la inversión y reduce la competitividad en uno de los sectores más dinámicos de la economía. Si el país aspira a aumentar su producción, mejorar sus exportaciones y crear más empleos, es imperativo eliminar este impuesto de forma total y definitiva.”
Contexto de las reducciones recientes
Este reclamo se produce en un momento donde el Gobierno ha implementado varias reducciones y ha anunciado que espera más cambios durante los próximos dos años. En la actualidad, la soja enfrenta un tributo del 24%; sus principales derivados, del 22,5%; el maíz y el sorgo del 8,5%; el trigo y la cebada, del 5,5%; y el girasol con 4,5%.
El último ajuste se formalizó en junio mediante el decreto 423/2026, que recortó las retenciones para trigo y cebada del 7,5% al 5,5% y que estableció un camino descendente para la soja, maíz, sorgo y girasol que iniciará en enero de 2027. El tributo para la soja comenzará a descender a un ritmo de 0,25 puntos porcentuales por mes durante el 2027, descendiendo hasta 21% en diciembre de ese año.
En 2028, la reducción se ajustará con descensos de medio punto mensual hasta alcanzar el 15% en el mismo mes. Para el maíz y el sorgo, el actual 8,5% se disminuirá de forma trimestral para llegar a 7,5% a finales de 2027 y a 5,5% hacia finales de 2028. En el caso del girasol, el plan es que baje del 4,5% al 4% para finales de 2027 y al 3% en la segunda mitad de 2028. Sin embargo, aun no está garantizada la eliminación absoluta del impuesto para estos cultivos.
Un enfoque más amplio
Castagnani sostiene que la discusión en torno a la política fiscal debe ir más allá de las retenciones. “Necesitamos una reforma tributaria real que alivie la extraordinaria carga fiscal que soporta la producción. Las retenciones son solo una parte; también debemos considerar Ingresos Brutos, tasas municipales, impuestos nacionales y otros costos que afectan la competitividad. No sirve de nada reducir un impuesto si los demás siguen creciendo”, subrayó.
El líder rural añadió que la reducción de la carga tributaria debe formar parte de un esquema más amplio que contemple mejoras en infraestructura, caminos rurales, conectividad, obras hídricas y acceso a financiamiento. “Los productores han demostrado una notable capacidad para adoptar tecnología y mejorar su producción”, aseguró.
Propuesta de nueva ley de semillas
En otro de los puntos de discusión actuales entre el Gobierno, las entidades agropecuarias y el sector industrial se encuentra la reforma de la ley de semillas. Actualmente, esta actividad está regulada por la ley 20.247 de Semillas y Creaciones Fitogenéticas, establecida en 1973, que regula la producción y comercialización de semillas, garantizando su identidad y calidad, así como protegiendo la propiedad de las creaciones fitogenéticas.
El Instituto Nacional de Semillas (Inase) es el organismo encargado de su aplicación. Durante los últimos meses, el Gobierno y los representantes del sector han trabajado para alcanzar un consenso sobre una actualización del marco legal existente, abordando aspectos como el uso propio de la semilla, la propiedad intelectual y posibles excepciones para ciertos productores.
En este sentido, Castagnani reafirmó la postura de CRA sobre la necesidad de establecer una legislación que contemple tanto la innovación como los derechos de los productores. “Argentina necesita una legislación moderna que permita integrar más tecnología, mejorar la productividad y atraer nuevas inversiones. La innovación es clave para seguir aumentando la producción y consolidar nuestro liderazgo como país productor de alimentos”, manifestó.
Finalmente, Castagnani afirmó que la CRA seguirá impulsando en el Congreso iniciativas vinculadas a la eliminación de los derechos de exportación, una nueva normativa de semillas y una disminución de la presión tributaria. “Cada peso que no va a un impuesto distorsivo se convierte en inversión, tecnología, empleo y desarrollo para el interior. Argentina necesita más producción, no más impuestos. Desde CRA continuaremos trabajando para hacer que producir sea un negocio viable y competitivo”, concluyó.



















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