Una final llena de emociones
Tras perder la final del US Open frente a Elena Rybakina, Aryna Sabalenka dejó al descubierto su frustración al destrozar su raqueta en el Arthur Ashe Stadium. Con lágrimas en los ojos y una mirada perdida, la bielorrusa vio cómo su rival se alzaba con el título tras un potente encuentro que terminó con un marcador de 6-4, 5-7 y 6-2, en un total de 2 horas y 21 minutos.
Una reacción contundente
El saludo entre ambas tenistas fue breve y tomó un tono casi protocolar. Sin dudarlo, Sabalenka se dirigió a su banco y, en un arranque de furia, hizo trizas su raqueta contra el suelo. Este momento, presenciado por miles de aficionados y captado por las cámaras, rápidamente se volvió viral, rescatando recuerdos de su explosiva reacción en la final del año anterior, donde también perdió frente a Coco Gauff.
Un grito de desesperación
La secuencia no terminó ahí. Durante la preparación para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a ella, quien, evidentemente conmocionada, pidió que dejaran de grabarla mientras soltaba un “fuck off“. Esta reacción no fue dirigida hacia su contrincante ni hacia el público, sino que reflejaba su necesidad de un momento de privacidad.
Reflexiones post-partido
En el acto de premiación, Sabalenka trató de expresar su sentir: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”. Sus palabras revelan tanto su apego a Flushing Meadows como la resignación tras una derrota tan ajustada.
Las implicaciones de la derrota
Perder en esta final tuvo un significado que trasciende el trofeo: la tenista buscaba ser la primera jugadora desde Serena Williams en conquistar tres ediciones consecutivas del US Open. Asimismo, cayó ante Rybakina, quien no solo ganó el partido, sino que también se convirtió en la nueva líder del ranking WTA, poniendo fin a las 99 semanas de Sabalenka en la cima.
El triunfo de Rybakina
Del otro lado, Rybakina logró su victoria aunque no mostró su mejor nivel. Convirtió tres de las doce oportunidades de quiebre que generó, lo que resultó crucial para su triunfo. A pesar de que su servicio no estuvo a la altura habitual, su juego de devolución fue constante y efectivo, neutralizando la potencia de su rival durante intercambios prolongados.
Nuevos logros para Rybakina
Con esta victoria, Rybakina suma su tercer Grand Slam, añadiendo Wimbledon 2022 y el Abierto de Australia 2026 a su colección. Además, rompió la racha de 19 victorias consecutivas de Sabalenka en Flushing Meadows y se igualó con Sabalenka y Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, al acumular tres títulos en lo que va del año. Su recompensa económica fue de 5,5 millones de dólares, el mayor premio en la historia de un Grand Slam.
Palabras de admiración
En la ceremonia, Rybakina tuvo elogios para su rival: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble”.
El lado emocional de la competencia
Sabalenka también compartió sus emociones, explicando: “Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”.
A pesar de esta derrota, Sabalenka tendrá la oportunidad de buscar el ansiado título de Roland Garros el próximo año, mientras espera con ansias la próxima edición del US Open.




















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