Los últimos años de Yayoi Kusama
La artista Yayoi Kusama, quien falleció el mes pasado a los 97 años, vivió una de las etapas más productivas y lucrativas de su carrera en la última década. Convertida en una de las creadoras más valoradas de nuestra era, una de sus obras abstractas alcanzó un precio de 10,5 millones de dólares en una subasta en 2022. Además, su colaboración con Louis Vuitton en 2023 incluyó un bolso valorado en más de 150 mil dólares y una tabla de surf que costaba 50 mil dólares. La artista fue incluso representada mediante una versión robótica en campañas publicitarias de esta marca de lujo.
Exposición en Nueva York
En abril de 2027, el reconocido galerista David Zwirner presentará en Nueva York una colección con las últimas obras de Kusama. “Estamos muy entusiasmados con la última década”, manifestó Zwirner. “Podría decirse que ha sido la década más extraordinaria y exitosa de su carrera”. Sin embargo, este período también estuvo marcado por un notable retiro del ojo público. La última aparición pública de Kusama fue en 2017, durante la inauguración de su museo en Tokio. Según amigos y curadores, desde 2019 dejó de recibir a la mayoría de visitante en el hospital psiquiátrico donde vivió durante varias décadas. No obstante, su estudio, con un grupo reducido de asistentes, fue capaz de crear una gran cantidad de pinturas y esculturas.
Creaciones en el aislamiento
En 2024, surgió controversia en torno a una nueva escultura de calabaza exhibida en el Museo Yayoi Kusama en Tokio. Aunque estaba firmada y fechada por la artista, se había realizado en un periodo en el que, aseguran sus allegados, permanecía principalmente postrada en cama y creaba con el apoyo de asistentes. Thomas Danziger, abogado de clientes que compiten por sus obras en subastas, describió este último periodo como “un enigma envuelto en un misterio dentro de una calabaza”, sugiriendo que los coleccionistas deberían hacer múltiples preguntas, sabiendo que podrían no obtener respuestas definitivas.
Las calabazas, que simbolizan la vitalidad para Kusama desde su infancia en Matsumoto, Japón, se convirtieron en un consuelo significativo durante su niñez. A pesar de haberlas comido en exceso cuando era joven, siempre mantuvo un fuerte vínculo emocional con estas, haciendo esculturas de bronce en su honor. A lo largo de su historia, ella misma vivió experiencias de alucinaciones y sintió una compulsión por crear arte, lo que la llevó a liderar una operación multimillonaria que externalizaba la producción de sus calabazas a fábricas lejanas.
Producción y legado
Su fundación señaló que Kusama elaboraba bocetos y maquetas en su estudio, antes de que otros las produjeran en colaboración con fabricantes. “Supervisa personalmente la producción y aprueba las esculturas terminadas”, afirmaron. Durante su aparición en el museo en 2017, cuando apareció en silla de ruedas, Kusama se mostró abierta a discutir la conexión entre su salud mental y su arte, manifestando su necesidad de seguir pintando: “Sigo viendo lunares por todas partes. El arte lo es todo para mí y he estado luchando por él”.
Los curadores que trabajaron con ella comentaron que se mantenía profundamente involucrada en la selección de sus exposiciones incluso en sus ochenta años. Aunque para 2019 algunos amigos notaron cambios en su comportamiento, describiéndola como “paranoica” y replanteando el acceso a su persona solo a través de asistentes, continuó creando obras, incluyendo una serie de esculturas tituladas “Deseo de muerte” que se produjeron entre 2020 y 2021.
La última etapa y su legado
En 2023, Kusama se encontraba en un nuevo hospital que estaba en obras y a pesar de sus condiciones de salud, siguió pintando. Su fundación ha indicado que obras creadas en ese periodo serán exhibidas en el Museo Stedelijk de Ámsterdam este mes. En cuanto a su funeral, se realizó de manera privada, en un templo en nombre de otra persona para preservar su intimidad. A pesar de su aislamiento, la colaboración con Louis Vuitton revitalizó su imagen, aunque sus seguidores se muestran confundidos sobre su nivel de participación en dicho proyecto. La fundación reveló que su última entrevista fue realizada por videollamada en 2023, donde Kusama subrayó su deseo de que sus obras sean recordadas en la historia del arte, afirmando: “Espero crear obras que pasen a la historia”.




















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