Una brecha salarial significativa
El análisis del Indec revela una de las diferencias más marcadas en el mercado laboral argentino: la disparidad salarial entre los trabajadores con empleo registrado y aquellos que operan en la informalidad. En el año 2025, la remuneración bruta mensual de un asalariado registrado del sector privado fue de $2.282.905, en contraste con los $556.783 que recibió un trabajador no registrado. Esto genera una brecha de 4,1 veces; es decir, por cada peso que recibe un trabajador informal, un formal percibe más de cuatro.
Detalles sobre la medición
Es importante aclarar que el dato proporcionado por el Indec no corresponde al sueldo neto que efectivamente recibe el trabajador. La cifra de los asalariados registrados también incluye los aportes a la seguridad social y las contribuciones patronales, lo que la asemeja al concepto de costo laboral. En cambio, la remuneración de los trabajadores no registrados representa su ingreso neto, ya que no están sujetos a dichos aportes. Por tanto, la comparación no es estrictamente entre las remuneraciones de ambos grupos en iguales circunstancias, sino entre el costo salarial de uno y el ingreso neto del otro.
Aun con esta distinción, la brecha es notable. Si consideramos el salario neto promedio de un trabajador formal, que asciende a $1.894.811,48, la diferencia con los trabajadores informales se sitúa en 3,4 veces.
Un problema estructural
La informalidad laboral es un problema crónico en Argentina, que persiste independientemente de las fluctuaciones económicas, afectando desigualmente a diversos sectores, edades y tipos de actividades. El informe del Indec establece que, entre los 18.987.387 empleos del sector privado, solo 7.309.603 son de asalariados registrados, mientras que 5.595.322 corresponden a no registrados, y otros 6.082.462 son trabajadores autónomos. Es decir, más del 40% de los puestos asalariados en el sector privado no están registrados.
Horas de trabajo y su impacto
El Indec también indica que, en promedio, un asalariado registrado trabaja 1.774 horas anuales, mientras que un informal trabaja 1.371 horas$15.445 para los formales frente a $4.875 para los informales, resultando en una diferencia de 3,2 veces. Esto demuestra que, aunque los informales trabajan menos horas, su salario también es considerablemente inferior por cada hora de trabajo.
Diferencias sectoriales marcadas
Tras desglosar los datos por sectores, el informe del Indec pone de manifiesto áreas donde la brecha salarial es más acentuada. Por ejemplo, el sector de Electricidad, gas y agua ocupa el primer lugar, con una diferencia de 6,3 veces: un asalariado registrado gana, en promedio, $4.435.822, en comparación con $704.927 de un no registrado. Otros sectores con brechas significativas son Otras actividades de servicios con 5,2 veces y Transporte, almacenamiento y comunicaciones con 4,2 veces.
En el lado opuesto, el sector de Hogares privados con servicio doméstico presenta la menor diferencia en el estudio, con un ratio de 1,6 veces, aunque en el contexto de salarios muy bajos: $291.694 para los registrados y $184.558 para los informales. Actividades inmobiliarias y Servicios sociales muestran diferencias de 2 y 2,3 veces respectivamente.
Patrón consistente en los sectores
A pesar de las diferencias sectoriales, el patrón general se mantiene: en todos los sectores analizados, los asalariados registrados superan en ingresos a los no registrados. La variación radica en la magnitud de esa desigualdad, que varía desde 1,6 veces en servicio doméstico hasta 6,3 veces en el sector de electricidad.
Esta disparidad también evidencia las características de cada actividad. Los sectores con mayores brechas suelen estar asociados a convenios colectivos que otorgan salarios más altos a los trabajadores formales, a diferencia de los no registrados que quedan fuera de estos beneficios. Por otro lado, en áreas como el servicio doméstico, donde la informalidad es más común y los salarios son bajos, la diferencia se reduce.
Nota final sobre desigualdades en el mercado laboral
Además de la brecha salarial entre formales e informales, el informe del Indec proporciona evidencia de que estas diferencias no son uniformes dentro de cada sector, coexistiendo con otra desigualdad: la de género. Esta desigualdad se presenta con diversas intensidades según el sector y la edad, aunque se vuelve menos evidente cuando se mide por hora trabajada en lugar de por puesto laboral.


















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