Argentina avanza en el Mundial
En un emocionante partido, Argentina logró una victoria de 2-0 sobre Austria, asegurando así su lugar en los 16avos de final del Mundial 2026. Este triunfo generó una oleada de euforia a más de 20.000 kilómetros de distancia, en Bangladesh, donde el fanatismo por el equipo argentino es notable.
Celebraciones en Dhaka
Las calles de Dhaka se llenaron de festejos, con multitudes reunidas para disfrutar del partido en pantallas gigantes. Videos compartidos en redes sociales mostraron a los hinchas saltando y vitoreando cada jugada, en un ambiente de auténtica fiesta futbolera que se intensificó especialmente tras los goles de Lionel Messi.
- Las celebraciones incluyeron banderas celestes y blancas.
- Muchos jóvenes lucían camisetas de la Selección argentina.
- Se escuchaban cánticos emblemáticos como los que se oyen en los estadios de Argentina.
Causas del fervor por Argentina
Un análisis del diario británico Financial Times, realizado por el periodista Andrés Schipani, revela el fenómeno detrás del apoyo entusiasta a la Selección argentina. Schipani destaca que en el campus de la Universidad de Dhaka, miles de aficionados congregaron para seguir el partido al amanecer, vitoreando con fervor cuando Messi anotó.
El vínculo emocional entre Bangladesh y Argentina se profundiza al considerar la historia, con testimonios como el de Hasan Kabir, un estudiante de 22 años que creció escuchando relatos sobre Maradona y viendo a Messi en acción. “Estamos muy contentos de haber ganado el último Mundial”, expresó.
Un factor crucial detrás de esta conexión es la falta de un equipo nacional en los mundiales. Desde su independencia, Bangladesh no ha logrado clasificar a una Copa del Mundo, dejando a millones de aficionados sin un equipo que seguir durante el torneo. En ese vacío, Argentina se convirtió en la selección más seguida, con Brasil también ganando seguidores, aunque en menor medida.
Impacto de Maradona y Messi
El Financial Times también menciona el impacto de Diego Maradona en el Mundial de 1986, siendo considerado un héroe tras su famoso gol contra Inglaterra. Rajib Hasan, un comentarista deportivo de Bangladesh, indica que la “Mano de Dios” convirtió a Maradona en un símbolo de resistencia, aprecio por los débiles.
Ayesha Humayra Waresa señala que Maradona se transformó en un figura emblemática para una nación que aún lleva cicatrices del colonialismo, y que su audacia resonó como un milagro para un pueblo acostumbrado a la injusticia.
Además, para muchos bangladesíes, el fútbol proporciona un escape de la agitación política. La experiencia personal de Schipani lo lleva a expresar: “Como argentino que creció en un periodo de dictadura y crisis, el fútbol fue lo único que unió a mi país”. Bangladesh enfrenta un régimen autoritario, y los jóvenes que ven el Mundial ahora, lideraron una revolución que un año atrás derribó a un dictador.
La devoción por Argentina
Sobre el origen de esta devoción, Rajib Hasan menciona lo inusual de la conexión: “Dos países separados por unos 20.000 kilómetros”, y aún así, la gente de Bangladesh ha adoptado a Argentina como su país. Más de 70 millones de bangladesíes podrían estar apoyando al equipo de Messi, superando así la población argentina.
La admiración no se limita al fútbol. En Dhaka es común observar murales de Messi y Maradona, banderas argentinas en los balcones, y reuniones masivas para seguir los partidos de la Selección. Los jóvenes aficionados sienten un eco de Maradona en Messi, llamando a esta época como la “gloriosa era de Messi”, quien los inspira y les permite soñar.


















Comments