Inseguridad rural en Buenos Aires
Un nuevo episodio de inseguridad rural se ha registrado en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde un productor ganadero ha denunciado el robo de 52 terneros en lo que va de junio, con un valor estimado superior a $70 millones.
El hecho tuvo lugar en un campo ubicado en Lincoln, que se encuentra bajo el alquiler del productor Gabriel Racca, de 42 años y natural de Junín. Según la narración de Racca, el robo ocurrió entre el 29 de abril —día en que se realizó el último conteo del ganado que totalizaba más de 450 cabezas— y el 4 de junio, cuando se percataron de la desaparición de los animales.
Detalles de la denuncia
“Al principio, pensamos que podrían haber quedado escondidos en los cañadones, así que revisamos y encontramos solo a dos. Después, al contar nuevamente, notamos que faltaban más, y fue entonces cuando presenté la denuncia, ya que habían desaparecido 52 terneros de entre 250 y 300 kilos, de un total de 450″, explicó el productor.
A pesar de que la policía comenzó la búsqueda del ganado sustraído, los resultados han sido muy limitados: “No hemos encontrado nada, ni siquiera un ternero”, agregó Racca, quien decidió dar a conocer públicamente el hecho esperando obtener más información sobre su ganado perdido.
Un robo cuidadosamente planeado
Racca sospecha que el robo fue ejecutado de manera organizada: “Esto fue realizado por una banda que conocía nuestros movimientos, y estaba completamente preparada. No es un simple robo, ya que se trata de un valor significativo, y mantener esos animales también implica una inversión monetaria considerable”.
En su relato, Racca especificó que no había rastros visibles de acceso forzado, lo que le llevó a pensar que posiblemente habían utilizado una llave para acceder a su propiedad. “Me comentaron que podrían haber desarmado una puerta falsa, que aunque tiene alambre y candado, con unos pocos tornillos se podría abrir sin ser detectado”, lamentó.
Sentimientos de impotencia y frustración
“Siento una amargura infernal, porque son años de trabajo y sacrificio que se han perdido. He superado sequías e inundaciones, pero nunca había enfrentado algo tan grave como esto”, expresó Racca. La situación ha generado en él una intensa sensación de impunidad e incertidumbre sobre el futuro de su negocio. “¿Qué hago después de esto? ¿Dejo el campo? ¿Dejo de producir?”, se cuestionó, enfatizando su desánimo frente a la falta de soluciones por parte de las autoridades.
Racca también mencionó un caso similar ocurrido recientemente en el partido de Leandro N. Alem, donde el productor Juan Carlos Loliscio experimentó el robo de 23 terneros a finales de abril. Este hecho genera una sospecha de posible conexión entre ambos robos, dado que los campos están separados por solo 25 kilómetros.
“En el último tiempo han ocurrido varios robos en los campos. No se puede dejar nada porque todo desaparece”, concluyó Loliscio.

















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