Silvina Scheffler comparte su experiencia con la leptospirosis
En un reciente stream de Telefe, en el programa ‘La Noche de los Ex’, Silvina Scheffler, conocida por su participación en Gran Hermano y apodada La Profe, se sinceró sobre una de las etapas más difíciles de su vida: la pérdida de cabello como consecuencia de la leptospirosis.
Las duras realidades de la enfermedad
Durante la transmisión, Silvina compartió el momento exacto en que se dio cuenta de que estaba perdiendo su pelo. “Perdí mi pelo a raíz de la leptospirosis y fue un proceso súper duro, pero acá estoy con muchas ganas”, expresó con una mezcla de fortaleza y vulnerabilidad.
Ella admitió nunca haber oído hablar de la leptospirosis antes de contagiarse, y especuló que podría haber contraído la enfermedad a través de “una lata de gaseosa que nunca había tomado”. Su relato no restó importancia al sufrimiento, al indicar: “Es una enfermedad jodida, provocó casi destrucción total del cuerpo”.
El impacto físico y emocional
- Silvina fue internada durante trece días sin poder lavarse el cabello.
- La caída del cabello se desató repentinamente mientras se duchaba, lo que la llevó a una crisis de desesperación.
- Su internación prolongada incluyó dieciséis días en el hospital, seis de los cuales fueron en terapia intensiva.
La caída del cabello no fue el único efecto de su larga lucha contra la enfermedad. Silvina relató cómo sus síntomas iniciales habían sido confusos, con un diagnóstico inicial erróneo que sugería dengue. Con el tiempo, sufrió una falla multiorgánica, lo que requirió dos sesiones de diálisis.
El regreso a la normalidad
La incertidumbre sobre su diagnóstico creó más angustia, ya que pasó días sin saber la causa de su malestar hasta que finalmente se confirmó la leptospirosis, una infección generalmente transmitida por contacto con orina de roedores. Silvina reflexionó sobre cómo se pudo contagiar: “puede ser por una lata contaminada o por contacto con superficies sucias, pero nunca se sabe con certeza”.
El regreso a casa resultó ser un desafío, ya que debía lidiar con debilidad y dolor muscular. “Me costaba hasta ir a la cocina. Estuve mucho tiempo en cama, necesité kinesiología”. Su rutina diaria ha cambiado, ahora extremando cuidados de higiene y atención a lo cotidiano.
El apoyo incondicional de su entorno
A lo largo de su proceso, el apoyo de familiares y amigos fue crucial. Silvina agradeció especialmente a su expareja Nito Artaza, quien la acompañó en su recuperación. “No estaba apta para ver a nadie, pero fue un gesto lindo”, valoró.
A pesar de haber superado grandes adversidades, la experiencia dejó marcas físicas y emocionales. Aprendió a estar atenta a las señales del cuerpo y a no subestimar síntomas. Ahora, con el cabello en recuperación y su salud mejorando, Silvina decide compartir su historia, resaltando la importancia de hablar sobre lo que a menudo se oculta.



















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