Sociedad

La emotiva despedida de Indio Solari en el Polideportivo Gatica

0

Un adiós multitudinario

A las 9 de la mañana, con dos horas de anticipación antes de la apertura de puertas, una gran multitud se congregó frente al Polideportivo Gatica. La fila, formada de manera espontánea, ya superaba las 15 cuadras y estaba marcada por la ausencia de un vallado que organizara a los asistentes, quienes esperaban sin incidentes en el centro de la avenida Mitre.

Hacia los lados de la fila, se encontraban numerosos puestos de merchandising y comida, dando la bienvenida a los que esperaban para despedir a su ídolo. La gente debía ingresar por la calle General Otero, continuando hasta la avenida Bartolomé Mitre, donde resistía la multitud. Aquellos que vinieron en tren debieron bajar en la estación Villa Domínico, y rodear el parque para llegar. La familia de Indio Solari había prometido que el sepelio se prolongaría “hasta que haga falta”.

Medidas de seguridad

Un anillo de seguridad rodeaba el Parque de los Trabajadores en Villa Domínico, Avellaneda, y todos los accesos estaban restringidos, con una fuerte presencia de policía motorizada e infantería. Desde el momento que se anunció el lugar del velorio, un gran número de fanáticos de diversas partes del país comenzaron su peregrinación al sitio.

  • Algunos pasaron la noche esperando, como un grupo de Laferrere que llegó a las 23 horas.
  • Otros, desde Isidro Casanova, expresaron su luto con una gran bandera negra en la madrugada.

Entre los asistentes se encontraba Miguel, quien, con lágrimas en los ojos, enfatizó: “El indio es mi vida. Estuvo en mis mejores y en mis peores momentos. Ojalá lo pueda despedir”. Mientras tanto, varios vendedores ofrecían remeras a 20 mil pesos y buzos a 40 mil siguiendo el clima de festividad.

Las puertas se abren

A las 9:50, con una hora y diez minutos de adelanto, las puertas del Polideportivo Gatica finalmente se abrieron. Los asistentes ingresaron de manera ordenada, empujados por la emoción, mientras que algunos caían al suelo en un momento de pura pena. El ambiente estaba cargado de llantos y gritos de dolor.

Cerca del polideportivo, un vallado dirigido a la Capilla Ardiente, permitía el acceso a las ambulancias y personal de Cruz Roja y SAME. La multitud que esperaba comenzaba a cantar canciones de Los Redonditos de Ricota mientras también se hacían oír con expresiones políticas.

La Capilla Ardiente

Una vez dentro del Microestadio Gatica, de color verde, las filas avanzaban de forma fluida, casi sin interrupciones. Sin embargo, al ingresar a la capilla ardiente, el ambiente cambió rotundamente. Reinaba el silencio y los llantos eran el eco del dolor de los seguidores de Solari.

En el interior, un ataúd de madera, con ocho herrajes plateados, contenía los restos del artista. A su alrededor, flores, banderas y camisetas constituían ofrendas de los fans que pasaban en fila, mientras voluntarios ayudaban a quienes mostraban una dolorosa emoción.
Los presentes no podían detenerse; continuaban avanzando, mostrando su amor por el ídolo, entre aplausos y agradecimientos. Muchos lograron capturar esos momentos con sus celulares, buscando llevarse un último recuerdo del artista. Franco, uno de los asistentes, expresó: “Fue uno de los momentos más tristes para nosotros y para el país. El Indio es todo.”

Noticia en desarrollo…

Ayrton Senna: Un legado inigualable en Mónaco

Previous article

El arte de decir no: Estrategias para establecer límites personales y profesionales

Next article

You may also like

Comments

Comments are closed.

More in Sociedad