Un partido marcado por la adversidad
El tenista Jannik Sinner vivió un momento impactante durante su encuentro en la segunda ronda de Roland Garros contra el argentino Juan Manuel Cerúndolo. En medio de un ambiente caluroso en París, Sinner experimentó mareos y molestias físicas, lo que alteró drásticamente el rumbo de su desempeño en la cancha.
Un inicio prometedor que se desmorona
A pesar de haber tenido un control casi total del partido, alcanzando una ventaja de 5-2 en el set decisivo y estando a un game de avanzar, la situación se tornó inesperada. Sinner perdió 11 puntos consecutivos, permitiendo que Cerúndolo reaccionara y se pusiera 5-4 en el marcador, mientras el número uno del mundo comenzaba a mostrar claros signos de indisposición.
Durante esos cruciales momentos, Sinner disminuyó su intensidad, moviéndose con dificultad y hasta rengueando en ciertos desplazamientos. Con el marcador en 5-4 y 0-40 en contra, solicitó asistencia médica pues no se sentía bien, y se retiró momentáneamente al vestuario. “Tengo que vomitar”, le comunicó el juez de silla antes de abandonar la cancha.
Una derrota inesperada
Tras recibir atención médica, el italiano logró volver al partido, pero las condiciones físicas de Sinner no mejoraron lo suficiente. Cerúndolo, capitalizando el evidente decaimiento físico de su oponente, logró revertir un duelo que parecía estar perdido y finalmente se impuso en un emocionante encuentro de cinco sets, con parciales de 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-0 tras más de tres horas de juego. Con esta victoria, el hermano menor de los Cerúndolo sigue avanzando en el torneo con la ilusión de llegar lo más lejos posible.



















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