Opción saludable y crujiente
Los chicken tenders al horno se han vuelto una alternativa muy buscada por aquellos que desean disfrutar de una versión más saludable de este icónico platillo de la gastronomía estadounidense. A diferencia de su preparación frita, estos tenders se hacen sin un exceso de aceite, logrando un sabor jugoso y crocante.
El secreto del rebozado
Para conseguir la textura crujiente deseada, el truco radica en la mezcla del rebozado. Se puede optar por pan rallado, panko o incluso copos de cereal triturados, fusionándolos con especias como ajo en polvo, paprika y pimienta. Antes de introducirlos en el horno, es recomendable rociar ligeramente los tenders con aceite en spray para favorecer un dorado uniforme y mantener esa textura crujiente.
Preparación sencilla y rápida
El procedimiento para cocinarlos es muy fácil y no toma mucho tiempo. Los trozos de pollo deben colocarse en una bandeja para horno, la cual se debe forrar con papel vegetal o aluminio, asegurando que no se toquen entre sí. Esto permite que el calor circule adecuadamente, logrando un dorado homogéneo sin necesidad de freír.
La temperatura ideal para hornear suele ser de 200 °C, y el tiempo de cocción varía entre 15 y 20 minutos, dependiendo del tamaño de los tenders.
Versiones y acompañamientos
Además del rebozado estándar, esta receta puede adaptarse a diferentes sabores. Algunas versiones incluyen queso parmesano rallado, hierbas frescas o incluso un toque picante con cayena. En cuanto a guarniciones, los chicken tenders al horno son muy versátiles y pueden acompañarse de ensaladas, vegetales al vapor, puré de papas o salsas caseras como mostaza y miel o yogur con hierbas.
Personalizando la receta
La receta se presta para crear variaciones que se adapten a los gustos de cada persona. Se puede modificar el rebozado utilizando avena triturada o copos de maíz, combinando con distintas especias como curry o hierbas provenzales. Asimismo, agregar queso rallado como cheddar intensifica el sabor y aporta más crocancia.
Otra manera de personalizar los chicken tenders es marinando el pollo en yogur con limón, mostaza o salsa barbacoa para mejorar su sabor y mantenerlo jugoso durante la cocción. También se pueden hacer versiones picantes con paprika ahumada o crear combinaciones dulces de miel o sirope de arce, asegurando así un plato original y práctico al horno.


















Comments