Conflicto en Restaurante de General Rodríguez
Un intenso altercado tuvo lugar el sábado por la noche en un establecimiento de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires. El incidente se desencadenó cuando un grupo de aficionados de Boca Juniors intentó salir del lugar sin abonar su cuenta. Según los reportes de los empleados, estos clientes habían asistido al partido entre Boca y Belgrano de Córdoba en La Bombonera.
Al llegar al restaurante, que se encontraba próximo a cerrar, solicitaron varias cervezas. Sin embargo, al momento de realizar el pago, se levantaron de la mesa y se dirigieron a la salida. Fue en ese instante cuando un mozo alertó al dueño del local, señalando que no solo se negaban a pagar, sino que también intentaban llevarse los vasos del restaurante.
Escalada de la Violencia
La intervención del propietario resultó en una reacción violenta por parte de uno de los clientes, quien le propinó un golpe al rostro. Esto desató una serie de ataques, ya que el resto del grupo se abalanzó sobre los empleados.
“Revoleaban los vasos de vidrio que se habían robado, uno me pegó en la mano y estalló. Salieron mis empleados a querer separar y les pegaron a mis empleados”, mencionó Andrea, la propietaria del lugar.
Según los testigos, los hechos de violencia se prolongaron durante aproximadamente 20 minutos. En medio de la confrontación, Priscila, una de las camareras, decidió grabar la situación con su teléfono celular.
Consecuencias del Enfrentamiento
El enfrentamiento concluyó con varios heridos, mientras que uno de los agresores fue arrestado y posteriormente liberado. El video que circula muestra una pelea entre al menos cuatro hinchas de Boca y varios trabajadores del restaurante, con un mozo caído en el suelo recibiendo patadas en la cabeza.
La situación fue descrita como angustiante por Priscila. “Fue muy angustiante ver que le estaban pegando a mis compañeros. No quería que entraran otra vez, ya que había cuchillos y tenedores en las mesas. Nos tuvimos que poner en el medio para que dejaran de pegarle a los chicos”, declaró.
Uno de los mozos atacados compartió su experiencia: “Dos de los agresores me llevaron hasta la esquina, me tiraron al suelo, me cubrí como podía y me patearon la cabeza. No sé cómo no perdí el conocimiento”. Agregó que solo intentaba defender a su compañero durante el ataque.
Retraso de la Policía
La policía llegó al lugar más de una hora después, a pesar de que el restaurante se ubica a cinco cuadras de una comisaría cercana. “Nos dijeron que estaban viendo todo por las cámaras, pero no venían”, recordó la dueña del local mientras conversaba con un canal de televisión.
Andrea lamentó la reacción tardía de las autoridades: “El comando de patrullas vino casi una hora después. La mujer bajó enojada porque llamé al SAME, me dijo que ellos tienen que hacerlo y que si no tengo que llamar a mi medicina privada”.
Amenazas y Consecuencias
Gustavo, el dueño del restaurante, expresó su frustración: “Me da bronca. Nosotros defendemos nuestro negocio, somos comerciantes y además tenemos que hacer el trabajo de seguridad”.
Esteban, otro de los mozos agredidos, necesitó tratamiento médico por los dolores sufridos y mencionó que los atacantes también habían sido llevados al mismo centro de salud. “Los policías no querían hacer nada con ellos”, indicó.
El joven añadió: “Estaban dispuestos a todo porque había perdido Boca y tenían en su cabeza generar algún tipo de daño”.
Por otro lado, Andrea reveló que en los días previos habían recibido amenazas para que borraran los videos y fotos del incidente, con afirmaciones de que los agresores eran “gente de bien”. Al final, uno de los empleados sufrió una mano lastimada, otro un ojo dañado y un tercero recibió fuertes golpes en la cabeza. De los agresores, solo uno fue detenido y luego liberado.


















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