¿Por qué colgar chapitas de latas?
Seguramente has visto chapitas de latas de aluminio colgadas en jardines, balcones o patios y las has considerado un simple adorno o un proyecto de manualidades. No obstante, este recurso tan sencillo y económico cuenta con funciones específicas y, según algunas tradiciones, puede tener propiedades energéticas que benefician el hogar.
Las chapitas, al colgarse, no solo generan destellos de luz cuando el sol las toca, sino que también producen vibraciones y sonidos gracias al viento. Estas características pueden ser útiles para proteger el espacio tanto desde un punto de vista práctico como simbólico.
Beneficios de colocar chapitas en el jardín
Este ingenioso truco es particularmente útil para quienes enfrentan problemas con aves como palomas, cotorras o gorriones en sus patios. El motivo es que las chapitas, hechas de un material metálico y reflectante, emiten destellos bruscos que incomodan a las aves. Además, el suave pero intermitente sonido que producen al moverse empujadas por el viento actúa como una señal de alerta.
Es importante destacar que este método no lastima ni perjudica a los animales; simplemente los ahuyenta de manera natural, evitando que se posen, aniden o ensucien ciertas áreas del jardín. Más aún, desde la perspectiva del Feng Shui, estas chapitas pueden servir como una herramienta de protección energética. El movimiento continuo de las chapitas genera sonidos que “rompen” la energía estancada, permitiendo una circulación de energía positiva en el espacio.
Retos de la presencia de aves en el jardín
La acumulación de palomas en terrazas y patios puede acarrear problemas tanto sanitarios como estructurales, incluyendo:
- La transmisión de enfermedades como histoplasmosis, criptococosis y salmonelosis a través de sus excrementos y plumas.
- Los excrementos son corrosivos y pueden dañar materiales, muebles de exterior y estructuras.
- Los nidos pueden atraer parásitos como ácaros y pulgas.
- Generan mal olor y afectan la estética del espacio.
Por esta razón, colgar chapitas en el jardín se ha convertido en una solución económica, ecológica y no invasiva para proteger el área sin recurrir a químicos ni métodos agresivos. Sin embargo, si la presencia de aves es excesiva y difícil de manejar, es recomendable consultar a un especialista, evitando siempre técnicas que puedan directamente perjudicar el bienestar animal.


















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