Introducción al kabaddi
El kabaddi, aunque puede parecer un simple juego de mancha para muchos, es en realidad la base de un deporte profesional con una rica historia que se remonta a más de 4000 años. Originario de India, este deporte comenzó como una manera de fortalecer los reflejos y la defensa frente a depredadores, y ha encontrado su camino hacia Argentina, donde ahora se presenta como una alternativa de entrenamiento integral que combina la potencia del rugby, la agilidad de la lucha y la estrategia del ajedrez.
¿Cómo se juega el kabaddi?
El kabaddi se juega en una cancha de 13×10 metros con dos equipos de siete jugadores que se turnan para atacar y defender. El objetivo, aunque aparente ser simple, es sumamente complejo: un jugador conocido como raider debe ingresar al campo contrario, tocar a uno o varios oponentes y regresar a su zona sin ser capturado, todo dentro de un tiempo límite de 30 segundos. En su forma más tradicional, el raider realiza esta acción conteniendo la respiración y repitiendo la palabra kabaddi como un mantra.
La llegada a Argentina
El kabaddi hizo su entrada en Argentina de la mano de Ricardo Acuña, presidente de CodaSports, una organización pionera en la promoción de deportes alternativos. En 1999, tras un viaje a Canadá, Acuña introdujo el kabaddi en el país, lo que llevó a la creación de la Argentina Kabaddi Association en 2011. Ese mismo año, la selección nacional, conocida como Los Chanchos, hizo historia al participar en su primer mundial, logrando una notable victoria contra Sri Lanka. Desde entonces, el kabaddi ha evolucionado hasta convertirse en una liga activa con presencia en diversas provincias como Buenos Aires, Entre Ríos y Río Negro.
La experiencia de Ezequiel Cóceres
Ezequiel Cóceres, un jugador reciente de la selección nacional, comparte su viaje en este deporte, descubriéndolo casi por herencia y casualidad. “Mis padres, que son docentes de educación física, me llevaron a un campamento organizado por Ricardo Acuña en 2011. Allí conocí el kabaddi y me enamoré de inmediato”, rememora. Su carrera lo ha llevado desde los torneos regionales hasta los entrenamientos de alto rendimiento en Tigre.
Los beneficios del kabaddi
El atractivo del kabaddi reside en su accesibilidad; no se requieren equipamientos externos. “Es un deporte que nació sin pelotas ni redes, diseñado para desarrollar la resistencia y habilidades defensivas. Esta simplicidad lo hace inclusivo, especialmente para las escuelas”, explica Ezequiel. Más allá de la forma física, el deporte también ayuda a construir carácter, fomentando tanto el desarrollo físico como una disciplina mental.
Impacto en la salud
Desde un punto de vista médico, el Dr. Ulises Godoy, especialista en cardiología, resalta los beneficios del kabaddi para la salud cardiovascular. “Participar en kabaddi mejora la resistencia cardiovascular, la agilidad, la fuerza muscular y la coordinación”, indica. La naturaleza intermitente y de alta intensidad de este deporte significa que el cuerpo es sometido a un entrenamiento tipo HIIT (Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad). “Esta actividad esencialmente contribuye a la quema de calorías y refuerza el sistema cardiovascular, lo que ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas”, asegura Godoy.
No obstante, la intensidad también requiere precauciones. Realizarse estudios médicos antes de participar en el kabaddi es esencial. Recomendaciones como electrocardiogramas y pruebas de esfuerzo son cruciales para asegurar que el corazón del deportista esté preparado para la elevada demanda del juego. Además, la preparación del sistema musculoesquelético es fundamental, y se sugiere mantener un enfoque preventivo que incluya calentamientos y estiramientos adecuados.
Beneficios psicológicos y socialización
Más allá de la exigencia física, el kabaddi también contribuye a la salud mental, fomentando un sentido de pertenencia y trabajo en equipo. “Aumenta la comunicación y el compañerismo”, señala Cóceres. En un entorno digital, el deporte proporciona una salida al estrés gracias al contacto físico reglamentado por normas y al respeto por el rival. Actualmente, los interesados en este deporte pueden unirse a comunidades activas en lugares como el Parque Avellaneda en Buenos Aires o en los polideportivos de Don Torcuato, y seguir cuentas en redes sociales como @kabaddi_argentina para conocer más sobre el kabaddi.
Conclusión
El kabaddi, más que un legado cultural indio, se ha transformado en una propuesta contemporánea que invita a utilizar el cuerpo como herramienta y la mente como guía, volviendo a las raíces del deporte: correr, tocar, evitar ser atrapado y, sobre todo, colaborar en equipo.



















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