Un diagnóstico que cambió todo
El periodista Jairo Straccia compartió en un emotivo segmento del programa Perros de la calle, conducido por Andy Kusnetzoff en Urbana Play FM, los acontecimientos que siguieron a la detección inesperada de un tumor en su organismo. Durante su relato, reveló el miedo que sintió y cómo esta noticia afectó profundamente a sus seres queridos.
Un día común que se tornó crítico
El pasado 28 de enero, Straccia acudió al Sanatorio La Trinidad debido a un dolor en las costillas. “Fui a la guardia para que me hicieran una placa o algo y sacármelo de encima, y me mandaron a hacer una tomografía, justo mientras Milei me estaba bardeando por las redes sociales”, recordó, mencionando que en ese instante pensaba que su dolencia era insignificante.
La tomografía resultó alarmante: “En un riñón se había detectado un quiste de apariencia maligna con un nombre técnico”. Su doctor le explicó que esto podría ser el preludio de un tumor y que, si no se hubiera presentado a tiempo, podría haber enfrentado un cáncer de pulmón dentro de diez años. A partir de esta revelación, iniciaron una serie de pruebas, resonancias y consultas con oncólogos.
La intervención quirúrgica
El médico indicó que durante la cirugía se decidiría si se extirparía el quiste, medio riñón o el riñón completo, y programó la operación para el 10 de febrero, apenas dos días antes de su cumpleaños. La preocupación se extendió a su familia, especialmente a sus hijos. “La más grande me preguntó: ‘¿Qué es lo que tenés? Quiero saber’”, contó, mientras que su hijo del medio, inquieto, le inquirió: “¿Vos te vas a morir, pa?”. Por su parte, la menor se preocupaba por no poder hacerle upa debido a su condición.
El relato de la operación
El día del procedimiento, mientras se encontraba en la camilla, el cirujano le preguntó cómo se sentía y bromeó: “¿Tranquilo como Gardel cuando subió al avión?”. Antes de recibir la anestesia, Straccia pidió escuchar una canción de Él mató a un policía motorizado. Al despertar, su primera pregunta fue: “¿Zafó el riñón?”, a lo que el médico respondió que había sido necesario extirparle medio órgano, lo que le provocó un intenso llanto: “Cuando me desperté, estaba en la habitación y lloré. No había llorado en todo ese proceso, estaba dolorido y me salían lágrimas”.
Reflexiones postoperatorias
A pesar de la conmoción, una charla con su hijo le ayudó a relajarse. “Cuando te saquen medio riñón, mandame un chiste a ver si ahí estaba tu humor”, le dijo el joven, a lo que Straccia contestó: “¿Sabés por qué me quedó medio riñón? Porque soy riñón fijo”. Según él, fue una forma de abordar temas pesados con liviandad.
El 13 de febrero, su médico le informó sobre el resultado de la biopsia: “Dio todo bien. Pudimos sacar todo lo que era malo. Quedó 0,3 milímetros sano en los conductos del riñón. Está libre de lesión. Considerate curado”. Este alivio le permitió celebrar un nuevo cumpleaños, considerando que iniciaba una nueva etapa en su vida.
Un consejo a la audiencia
Mientras sigue con su recuperación, Straccia confesó que ha sido complicado procesar todo lo vivido: “Ni a palos lo he podido procesar. Todavía tengo la faja y, por suerte, estoy casi diez puntos, pero en mi mente fue una bomba de realidad”. A su audiencia, les aconseja: “Le quiero compartir que se hagan controles médicos”. Además, reflexionó sobre su situación profesional en el periodismo, planteando interrogantes sobre la urgencia de las preocupaciones en su trabajo: “¿Para qué estamos corriendo? ¿Cuál es el sentido de estar persiguiendo qué cosas?”


















Comments