Un escándalo en una parroquia brasileña
Un escándalo ha conmocionado a una pequeña localidad de Brasil, donde el cura Luciano Braga Simplício fue descubierto en una situación comprometida con una de sus feligresas, en una casa parroquial. Se encontraba semidesnudo y la joven vestía un baby doll. Ante la controversia generada, el sacerdote decidió romper su silencio y aclarar lo ocurrido.
Las explicaciones del sacerdote
En un audio que se volvió viral, el cura negó tener una relación con la joven y explicó que ella solo le había solicitado usar el cuarto y tomar una ducha, puesto que había estado trabajando en la iglesia esa mañana. “Isabela preguntó si podía ir a la casa parroquial para cambiarse de ropa, así que le dije que sí”, declaró el cura, tal como informó el sitio ND Mais.
Luciano agregó que al salir de la ducha escuchó a la joven gritar que había personas en la casa. “Salí de la ducha y la vi gritando en el salón. Le pedí que se mantuviera oculta mientras abría la puerta para que nadie la viera y no se malinterpretara la situación… no había nada más que eso”, afirmó. La joven se encontraba en el baño cuando las autoridades llegaron.
La revelación del incidente
El escándalo fue desvelado a través de un video en el que se observa al novio de la joven derribar la puerta del cuarto de baño, encontrándola en un estado de angustia. El clip pronto fue compartido entre los residentes de la pequeña ciudad, que cuenta con alrededor de cinco mil habitantes, y se propagó rápidamente por todo Brasil.
Lo que muchos consideraron una escena denigrante desencadenó una avalancha de reacciones en las redes sociales, así como la creación de memes sobre el asunto.
Repercusiones en la Iglesia
En respuesta a este escándalo, la Diócesis de Diamantino (MT), encargada de la parroquia, emitió un comunicado anunciando la suspensión del padre Luciano mientras se lleva a cabo una investigación interna. El obispo Dom Vital Chitolina firmó el documento, afirmando que se están implementando las medidas canónicas correspondientes para el bienestar de la Iglesia y de la comunidad religiosa.
El sacerdote, quien fue ordenado el 24 de noviembre de 2012, había celebrado su primera misa en São José do Rio Claro en enero de 2023 y fue trasladado a Nova Maringá en abril de este año, aunque no se especificaron las razones de su cambio.
Antes de que estallara este escándalo, Luciano Braga Simplício mantenía un perfil activo en redes sociales bajo el nombre de “Alô Meu Deus!“, donde compartía mensajes religiosos diariamente; no obstante, tras la noticia, su cuenta fue cerrada.


















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