Un fin de año agitado en las escuelas
En Grand Bourg, dentro del partido de Malvinas Argentinas, se desató una pelea entre dos adolescentes que se estaban agrediendo físicamente, mientras un grupo de amigos grababa la escena. La situación escaló cuando una de las chicas, quien se había dislocado un hombro, pidió ayuda al ver que no recibía apoyo de su entorno. Inmediatamente, su familia intervino, pero ante la falta de respuestas, decidieron derribar el portón e incluso rociaron a las preceptoras con mate cocido caliente. Este incidente, ocurrido el 28 de noviembre, es solo un ejemplo de numerosos episodios de violencia escolar que muchas veces se originan o agravan a través de provocaciones en redes sociales.
Incremento de la violencia en diciembre
A medida que se acercan los últimos días de clases, la tensión aumenta debido a celebraciones como el UUD (Último Último Día) y el UPD (Último Primer Día). Recientemente, en Córdoba, un joven de 26 años perdió la vida apuñalado en una pelea durante la fiesta de graduación de su hermano. En un evento similar, tres personas resultaron heridas de bala. En Banfield, un club nocturno tuvo que intervenir para sacar a un grupo de egresados que estaba alterando otros festejos, amenazando con “esperarlos afuera con cuchillos”, lo cual generó un clima de tensión durante horas.
Afortunadamente, las agresiones no se intensificaron gracias a que los padres de los estudiantes presentes los acompañaron a sus casas.
El papel de las redes sociales y la violencia ritualizada
Las amenazas continuaron en Instagram, donde cada promoción crea cuentas para compartir contenido. Este año, el destacado experto Alejandro Castro Santander, del Observatorio de la Convivencia Escolar, advirtió sobre el clima complejo que enfrenta el sistema educativo en diciembre, el cual está marcado por una creciente escalada de violencia. Recientemente, se dio a conocer que 115 alumnos de quinto año quedaron libres en un colegio tradicional de Mendoza tras realizar protestas vandálicas, ya que la dirección había decidido no tener clases para prevenir conflictos durante el UUD.
Castro Santander señala que algunas promociones adquieren características de tribus urbanas, donde la identidad grupal se fomenta de forma negativa, en oposición a otros grupos. Las amenazas que inician en línea a menudo se trasladan a la calle, convirtiéndose en conflictos físicos en el contexto de estas celebraciones.
Propuestas para mitigar la violencia
Para cambiar este ciclo de violencia, se requiere aumentar la supervisión de adultos en las actividades de los jóvenes. Es esencial identificar y abordar los comentarios agresivos en las redes sociales y establecer estrategias de prevención que involucren la colaboración entre el Ministerio de Educación y las fuerzas de seguridad locales. Castro sugiere la creación de corredores seguros a la salida de las instituciones educativas y una mayor conciencia por parte de las familias sobre su rol en la supervisión del comportamiento de sus hijos.
La especialista Paola Zabala, directora de la Comunidad Anti Bullying Argentina, advierte que la violencia motivada por desafíos en redes sociales se intensifica bajo la presión grupal. Ella argumenta que se necesita educación en medios digitales y manejo emocional para prevenir conflictos y fomentar un diálogo que evite que las tensiones se transformen en violencia física.


















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