El cierre de Fate y la mediación gubernamental
Ante la creciente tensión en la fábrica de FATE, tras el repentino anuncio de su cierre, el Gobierno de Javier Milei ha convocado a una reunión que se realizará virtualmente este miércoles a las 12:30. En este encuentro participarán los directivos de la empresa y los representantes del gremio SUTNA.
Desde la Secretaría de Trabajo, liderada por Julio Cordero, confirmaron que ya se ha establecido contacto con ambas partes para coordinar esta audiencia, aunque no se prevé la aplicación de una conciliación obligatoria. El objetivo de esta reunión es mediar en el conflicto generado por la decisión empresarial.
Crisis prolongada y reacciones gubernamentales
Según fuentes oficiales, la crisis de Fate no es algo nuevo, ya que han enfrentado históricamente conflictos gremiales exacerbados por leyes laborales obsoletas y restricciones cambiarias. Se recordó que desde 2019, la empresa está bajo un plan preventivo de crisis y los empleados no han recibido aumentos en 14 meses.
El Gobierno también ha denunciado la responsabilidad de ciertos dirigentes políticos y sindicales, lamentando que sus ideologías extremas hayan llevado a la empresa a una situación crítica. “Esperamos que se respeten los protocolos de crisis y de cierre”, afirmaron desde el Ejecutivo.
FATE tiene la intención de realizar en las próximas horas el depósito de las indemnizaciones a más de 900 trabajadores afectados. Desde el Gobierno se reitera el compromiso de fomentar la competitividad empresarial en beneficio de todos los argentinos.
Posición del SUTNA
El secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, ha manifestado su intención de participar en la audiencia con la esperanza de lograr la reapertura de la fábrica. “Nos conectaremos de forma virtual y nuestro enfoque será la protección de los puestos de trabajo y la reapertura de la fábrica”, declaró Crespo.
Como se había informado anteriormente, el directorio de FATE tomó la drástica decisión de cerrar la empresa el pasado martes, afectando a 920 empleados y a una extensa red de proveedores. Los principales accionistas de FATE, liderados por la familia Madanes Quintanilla y su socio brasileño Vipal, optaron por cerrar la empresa en lugar de solicitar un concurso de acreedores.
La empresa ha asegurado que pagará todas las deudas pendientes junto con las indemnizaciones correspondientes a los empleados, que se regirán por la legislación actual en lugar de la Reforma Laboral que implicaría cálculos menores. Además, ya se ha solicitado el procedimiento preventivo de crisis ante la Secretaría de Trabajo.


















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