La importancia de un despertar sin estrés
Al abrir los ojos en la mañana, muchas personas inmediatamente se ven atraídas por sus dispositivos móviles. Este acto, que parece inofensivo, se ha convertido en el medio por el cual comenzamos el día, inundándonos de mensajes, correos electrónicos y publicaciones en redes sociales. Sin darnos cuenta, este comportamiento se manifiesta como un disparador de estrés.
Impacto del despertador digital en nuestra salud mental
Desde la perspectiva de las neurociencias y el bienestar integral, se ha demostrado que la manera en que despertamos influye en nuestra capacidad para manejar la atención, nuestras emociones y la energía durante la jornada. Al despertar, nuestro cerebro se encuentra en una etapa crítica donde procesos importantes se reorganizan, incluyendo:
- La corteza prefrontal que regula la autorregulación
- Los sistemas atencionales
- Los circuitos de alerta asociados al cortisol
El neurocientífico Stanislas Dehaene señala que el cerebro ajusta su activación de acuerdo al entorno y que estímulos intensos y emocionales pueden acaparar nuestra atención de inmediato. Incorporar alarmas o noticias perturbadoras en esos momentos puede propiciar:
- Sensación de urgencia
- Ansiedad anticipatoria
- Pensamientos acelerados
- Dificultades de concentración en el resto del día
Usar un despertador tradicional
Es necesario reconsiderar el uso del teléfono celular como despertador. Estudios recientes en el ámbito de la salud digital reflejados por la American Psychological Association indican que la exposición a contenido estresante desde el inicio del día está relacionada con una mayor activación fisiológica y peores resultados en la regulación emocional. La mañana, siendo un periodo de alta plasticidad, influye en nuestro estado mental posterior.
Consejos para un despertar más saludable
La calidad del sueño y cómo despertamos afectan directo a aspectos como la memoria y la regulación emocional. Dormir con el celular cerca de la cama no solo provoca la tentación de revisar el dispositivo, sino que también puede contribuir a despertares fragmentados y un estado de alerta elevado durante la noche. Por lo tanto, utilizar un despertador clásico permite:
- Eliminar el teléfono del dormitorio
- Reducir la compulsión de revisar notificaciones
- Moderar la activación emocional temprana
- Promover un despertar más consciente
- Mejorar la atención al inicio del día
- Proteger los ritmos circadianos
Estableciendo una rutina matutina tranquila
Es posible instaurar una rutina simple pero efectiva que incluya:
- Respirar profundamente antes de mirar el celular para activar el sistema parasimpático
- Realizar estiramientos suaves para aumentar la circulación sanguínea y sentir más energía
- Aprovechar la luz natural abriendo una ventana para sincronizar el reloj biológico
- Reflexionar sobre lo que se necesita para tener un buen día
- Esperar entre 20 y 30 minutos antes de verificar notificaciones en el móvil
Considerando que la sobreestimulación digital al inicio del día puede alterar la regulación emocional, formar hábitos de desconexión es esencial para la salud cognitiva y emocional a largo plazo, especialmente en niños y adolescentes. Mientras que no podemos controlar todo lo que ocurrirá a lo largo del día, sí podemos decidir cómo comenzarlo. Optar por alejarse de los dispositivos, utilizar un despertador tradicional y permitirnos unos minutos de calma es un gesto simple que puede tener un gran impacto, puesto que el bienestar empieza desde el primer instante en que abrimos los ojos. Despertar adecuadamente no debe ser apresurado, sino un proceso de sintonización.
Despertemos al sonar de un despertador y permitamos que nuestra mente se despierte en paz.



















Comments