Un incidente lamentable en Morro de San Pablo
Un argentino de 38 años ha sido señalado en una investigación por comportamientos racistas en Brasil. Este hombre fue grabado mientras hacía gestos que imitaban a un mono en un bar de Morro de San Pablo, durante las celebraciones tras la victoria de la selección argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. Después de ser identificado por las autoridades, decidió anticipar su regreso a Buenos Aires y actualmente se encuentra prófugo de la justicia brasileña.
Detalles del incidente
Las grabaciones muestran a un grupo de hombres con camisetas argentinas celebrando la victoria, dirigiendo sus alaridos hacia un hombre afrodescendiente que trabaja en el establecimiento. Uno de ellos, identificado como Sebastián Fernando Ayala, realizó un gesto con los brazos que está frecuentemente relacionado con representaciones racistas de personas de raza negra. Aunque la víctima inicialmente no se mostró ofendida y hasta sonrió ante la cámara, posteriormente denunció el acto como un “insulto racista” en la comisaría.
La Policía Civil ha iniciado una investigación al respecto.
Abandono del país y acciones legales
El detective Thiago Campos, jefe de la comisaría, confirmó que el hombre afectado es un empleado del restaurante, quien no estaba trabajando en ese momento. Según informes, el sospechoso fue visto en el aeropuerto de Salvador a las 3:40 de la madrugada del jueves, tras abandonar Brasil a las 21 horas del miércoles, justo entre el tiempo del acto filmado y la denuncia policial.
Se pudo verificar que Ayala fue registrado por las cámaras de seguridad en la terminal de ferris de Bom Jardim antes de dirigirse al aeropuerto, donde abordó un vuelo de regreso a su país. Se había introducido en Brasil el 10 de julio, con planes iniciales de regresar el 19, pero cambió de planes después del incidente.
Reacciones y medidas cautelares
Como resultado de su rápida salida, se le declaró prófugo por la justicia, y el juez Marcelo Lagrota ha solicitado su prisión preventiva. En su declaración, el juez describió el caso como una “violación de la dignidad humana” y afirmó que usar el término “broma” para encubrir prejuicios raciales es un artefacto violento del racismo estructural, que minimiza la gravedad de actitudes que provocan repulsión social.
La policía ha solicitado que se impongan medidas cautelares contra Ayala y que se notifiquen a la Argentina para que las autoridades locales no interfieran en el proceso o permitan que el acusado evada su responsabilidad penal.
Pronunciamientos oficiales
El municipio de Cairu, encargado de administrar Morro de San Pablo, emitió un comunicado enfático en el que expresa que no tolera ninguna forma de discriminación, racismo ni violencia hacia los residentes, trabajadores o visitantes. Del mismo modo, el restaurante involucrado en el incidente ha condenado los actos racistas, afirmando que se han tomado las medidas adecuadas ante la situación.


















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