Detención de un ex funcionario judicial
Un ex secretario penal del Juzgado Federal de Corrientes fue arrestado en Resistencia para iniciar una condena de cuatro años de prisión por haber ordenado escuchas ilegales de su esposa, a la que sospechaba de serle infiel. La detención fue ordenada por el Tribunal Oral Federal después de que la Corte Suprema de Justicia desestimara un recurso para revisar el fallo emitido en julio del año pasado.
Detalles de la detención
Pablo Carlos Molina, de 55 años, fue detenido por la Gendarmería en su hogar de Resistencia, Chaco. Este ex funcionario judicial permanecerá bajo custodia de la fuerza hasta su traslado a un centro penitenciario del Servicio Penitenciario Federal (SPF).
Contexto de los cargos
Molina fue condenado en un juicio oral el 29 de julio del año pasado. Aparte de esta condena, se enfrenta a otras causas penales, incluida una por asociación ilícita. Un recurso de casación presentado fue rechazado dos meses después, y un intento posterior de revisión ante la Cámara Federal de Casación Penal fracasó en abril.
Con la defensa buscando opciones en la Corte Suprema de Justicia a través de un recurso extraordinario que fue desestimado la semana pasada, el Tribunal Oral Federal de Corrientes notificó la captura de Molina para que cumpla su condena.
Cargos y condenas
Los jueces Manuel Moreira, Fabián Cardozo y Jorge Gallino lo hallaron culpable de abuso de autoridad y falsedad ideológica, imponiéndole, además de la pena de cuatro años, una inhabilitación absoluta por ocho años. Los delitos fueron cometidos en 2014 cuando Molina ocupaba su cargo.
Escuchas ilegales
El ex secretario, que tenía la confianza del juez Carlos Vicente Soto Dávila, se encontraba en medio de una crisis matrimonial y había hecho acusaciones de infidelidad contra su esposa. El 27 de agosto de ese año, ella reportó amenazas y lesiones en su contra. En un lapso de dos semanas, Molina y Soto Dávila ordenaron intervenir la línea telefónica de su esposa y de quien consideraban que era su amante.
Según los fiscales Carlos Schaefer y Martín Uriona, Molina firmó un oficio el 11 de septiembre de 2014 solicitando escuchas a su esposa y a su supuesto amante, alegando que estaban relacionados con una organización narcocriminal investigada desde 2013. Este argumento fue puesto en duda por un oficial de Gendarmería.
Descubrimiento y evidencia
Las escuchas ilegales fueron reveladas en marzo de 2019 cuando Molina olvidó en su oficina discos compactos con el contenido de las grabaciones. Ya se le investigaba por favorecer a una banda narco de Itatí. Durante el levantamiento de los objetos en su oficina, se encontraron 28 discos compactos con las grabaciones de comunicaciones entre el 18 de septiembre y el 1 de octubre de 2014, en las que se escuchaba a Molina insultando y amenazando a su pareja.
Otras condenas y delitos
Adicionalmente, Molina ya tiene una condena de cinco años de prisión por ser parte de una asociación ilícita que operaba en el Juzgado Federal, liderada por Soto Dávila. La Cámara de Casación Penal decidió aumentar la pena y la causa se encuentra actualmente en la Corte Suprema de Justicia.
El ex funcionario también enfrenta más cargos relacionados con la entrega irregular de varios vehículos confiscados en Posadas, que estaban involucrados en una investigación por lavado de activos.

















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