Transformación del mercado de lujo en el sector inmobiliario
El sector de lujo en el real estate se encuentra en una fase de cambio significativo. Tradicionalmente, la exclusividad ha estado asociada a proyectos emblemáticos con amenities premium y servicios personalizados. Sin embargo, los desarrolladores ahora enfrentan un importante desafío: ¿cómo innovar en un mercado que ya parece haberlo explorado todo? Las piscinas infinitas, spas privados, helipuertos y ascensores que conducen directamente a los apartamentos se han convertido en características comunes de los desarrollos más ambiciosos.
Hacia una nueva forma de habitar
En este contexto, la industria comienza a buscar alternativas fuera de la tierra firme. El lujo ya no se mide solamente en metros cuadrados o en vistas panorámicas, sino más bien en la capacidad de ofrecer experiencias únicas y una mayor movilidad. Con la digitalización y el trabajo remoto permitiendo la opción de elegir dónde residir, surge una nueva filosofía: vivir en varios lugares desde un solo hogar.
Un innovador proyecto presentado por la desarrolladora Crescent Heights en Buenos Aires durante la última Expo Real Estate, propone la conversión de cruceros en condominios privados. Con una inversión de US$70 millones, se transformará el Navigator, un barco que inaugurará su paseo en diciembre de 2026, partiendo de Miami.
Residencias flotantes alrededor del mundo
Estas residencias ofrecerán un estilo de vida exclusivo a bordo, navegando por todos los continentes, incluyendo escalas prolongadas en destinos exóticos como la Polinesia Francesa, Madagascar y las Islas Feroe en Dinamarca. “Las fronteras, las economías y los fenómenos climáticos afectan a la propiedad tradicional. Para nuestros residentes, eso no es un problema. Si hay una tormenta, el barco se desplaza. Si un país se vuelve inestable, simplemente nos movemos hacia el siguiente. El mundo es nuestro juego”, comentó Russell Galbut, cofundador y presidente de Crescent Heights.
Características de las residencias y opciones de inversión
El crucero contará con 210 residencias privadas, que incluyen 45 suites y 165 apartamentos, con unidades que varían desde 30 m² hasta 200 m² y precios entre US$750.000 y US$8 millones. Los propietarios disfrutarán de plenos derechos de propiedad, pudiendo habitar, heredar, alquilar o vender su unidad como en cualquier propiedad en tierra. Sin embargo, vivir en alta mar conlleva otros gastos, como expensas que comienzan en US$15.000 al mes y un gasto mínimo diario de US$90 por persona en alimentación.
La rentabilidad de una inversión dependerá de factores como la temporada y la demanda de cada destino. Por ejemplo, alquilar una residencia durante el verano en Mónaco tiene un rendimiento diferente al de una estancia en el Caribe. Actualmente, reservar la cabina más pequeña del Navigator tiene un costo aproximado de US$1.400 por noche y por persona.
Público objetivo y proyecciones
La compañía tiene la mirada puesta en un mercado internacional, centrándose en la demanda de inversores argentinos, quienes suelen ser sofisticados y receptivos a nuevas formas de habitar el mundo. Galbut afirmó que ya se ha vendido el 20% del inventario disponible.
Esta propuesta responde a un cambio cultural acelerado por la pandemia: “Tras el Covid, se instaló la idea de poder trabajar desde cualquier lugar. Este proyecto lleva esa noción a un nuevo nivel: vivir en tu hogar mientras exploras el mundo”.
Crescent Heights no trabajará sola en este emprendimiento, la logística estará en manos de Apollo Group, un referente mundial en hospitalidad, y Norwegian Cruise Line se encargará de la operación técnica del barco. El objetivo es añadir una nueva embarcación anualmente hasta llegar a un total de 14, ofreciendo la posibilidad de intercambiar residencias entre diferentes barcos.
La primera expedición durará 14 meses, visitando 140 países, con paradas en puertos de entre dos y cuatro días, y estancias prolongadas en lugares como la Polinesia Francesa y Madagascar, donde los residentes podrán votar sobre los destinos futuros.
El interés por este concepto ha sido diverso, abarcando desde parejas sin hijos que trabajan de forma remota hasta jubilados en busca de una vida de vacaciones continuas. Una parte considerable del público preferirá centralizar su hogar en este “condominio en alta mar” en lugar de mantener múltiples propiedades en diversos países.
El proceso de pre-venta de las unidades ya ha comenzado, con un 20% de ellas reservadas. El Navigator, adquirido a Regent Seven Seas, pasará por una renovación de 55 días en Italia antes de salir a la mar.


















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