La crítica de Sabrina Rojas a Benjamín Vicuña
La figura de Sabrina Rojas se presentó con una postura contundente durante la última emisión de Pasó en América, donde manifestó que Benjamín Vicuña “no es tan santo”. Con esta frase, la conductora expresó su desacuerdo con la imagen que el actor proyecta en público, cuestionando la discrepancia existente entre esta y su comportamiento personal.
En el contexto de la reciente controversia que ha surgido entre Vicuña y su expareja China Suárez, madre de sus hijos menores, Rojas aprovecho la ocasión para poner de manifiesto las inconsistencias en la trayectoria amorosa del actor, marcada por episodios de infidelidad.
Infidelidades y respeto
Durante el programa, la conductora remarcó que, a pesar de la manera cariñosa y articulada en la que Vicuña se dirige a su público en entrevistas, su historial amoroso está plagado de faltas hacia sus parejas: “No nos olvidemos que Benjamín siempre habla de manera tan amorosa, para y da la nota, escribe muy bien, pero es un tipo que les ha faltado el respeto a sus mujeres”, apuntó Rojas.
La conductora fue aún más incisiva al afirmar: “Les ha metido los cuernos hasta cansarse con compañeras de trabajo. Las ha enloquecido. Que ahora esté todo bien, es otra cosa”. Esto llevó a Rojas a cuestionar la genuidad del discurso público del actor, sugiriendo que sus infidelidades podrían ser un patrón recurrente en sus relaciones, especialmente con colegas del medio.
La situación familiar de Vicuña
A pesar de sus críticas, Rojas también reconoció las dificultades que enfrenta Vicuña en el ámbito familiar, especialmente con la posibilidad de que sus hijos se muden a Turquía tras su separación. “Sí, lo bancamos en no querer que sus hijos se vayan a vivir a otro país. Eso debe ser doloroso, porque querés vivir el día a día con tus hijos si sos un padre presente”, reflexionó.
La exposición mediática de la relación
Estas declaraciones surgen en medio de una polémica más amplia entre China Suárez y Benjamín Vicuña, que escaló cuando la actriz discutió sobre la difícil etapa de su relación en un programa de televisión, relatando que “estaba bajo tierra” y se sentía indeseada durante su vínculo con el actor.
Al ser cuestionado sobre estos comentarios en Sálvese quien pueda, Vicuña expresó su tristeza por la vida privada expuesta públicamente, considerando la situación como “muy triste”. Aun así, se centró en los aspectos positivos de su relación con Suárez: “Fueron seis años, dos hijos hermosos y mucho amor. No hay por qué seguir hablando de esto”, concluyó.
Vicuña también manifestó su pesar por la descripción que Suárez hizo de su relación, señalando: “Si fue así, me da mucha pena. Lo siento muchísimo… Es súper triste como cualquier separación”. Además, insistió en que no desea profundizar en la controversia, especialmente por el bienestar de sus hijos: “No voy a ahondar más, me da pudor, sobre todo por mis hijos”.
Reflexiones finales
Las declaraciones cruzadas entre Vicuña y Suárez, junto a los comentarios de Rojas, han reavivado el debate sobre la exposición mediática de las celebridades y la complejidad de administrar la vida personal ante un escrutinio constante. El conflicto subraya las dificultades de los protagonistas, quienes deben lidiar no solo con rupturas sentimentales y desafíos familiares, sino también con la mirada crítica de millones.
En este contexto, Vicuña cerró su intervención reflexionando sobre la naturaleza común de las separaciones y lo desconcertante que resulta el interés público en su situación personal, lo que ejemplifica cómo las vidas de estas personalidades pueden convertirse en un tema de discusión pública más allá de sus propias experiencias.




















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