Un espectáculo inolvidable de Rosalía
La artista Rosalía se presentó con una destacada actuación en Buenos Aires que dejó huella en la audiencia. Con su multifacética personalidad como bailarina, monja, cantante y estrella pop, su evolución musical ha sido asombrosa. Desde el flamenco moderno de El mal querer hasta el fenómeno global que representa con su trabajo Motomami, ha logrado mantenerse siempre a la vanguardia. En este evento, titulada Lux, la cantante explora una imagen renovada que coquetea con iconografía religiosa, pero con una perspectiva única, muy diferente a la provocación de Madonna en décadas pasadas.
El inicio de un concierto épico
Con las primeras notas de la “Overture”, y la cautivadora “Sexo, violencia y llantas”, abrió el primero de los cuatro conciertos que dará en la ciudad hasta el 6 de agosto. La noche comenzó cuando la protagonista emergió de una caja de madera rotulada como “frágil”, lo que generó una atmósfera de asombro entre los 15,000 asistentes del Movistar Arena. Sin tiempo para respirar, continuó con “Reliquia”, creando un espectáculo visual y sonoro que dejó al público boquiabierto.
Un viaje emocional
La velada fue marcada no solo por la música, sino por los momentos de conexión personal que Rosalía compartió con el público. En un emotivo discurso, se disculpó por un reciente malentendido en redes sociales y rememoró su actuación en Lollapalooza 2019, agradeciendo a la audiencia por su apoyo incondicional y declarando su amor por Argentina: “Este es el lugar que me ha erigido donde estoy hoy”.
Una artista versátil y apasionada
A medida que avanzaba el concierto, su apariencia evolucionó: de un look blanco inmaculado a un atuendo negro con botas rojas, reflejando su transformación en la figura poderosa que desea ser en el escenario. Con temas como “Mio Cristo Piange Diamanti” y su colaboración con Björk, “Berghain”, Rosalía ofreció un repertorio que resonó con el público, invitando a disfrutar y dejarse llevar en cada momento creativo y cautivador.
Momentos interactivos
El espectáculo también incluyó el segmento del confesionario, donde la cantante recibió a Ángela Torres como invitada, compartiendo anécdotas personales y emocionando a la audiencia. “Que vivan los finales felices”, exclamó Rosalía tras la confesión de su invitada.
Cerrando con broche de oro
La última parte del concierto estuvo llena de energía, incluyendo canciones como “CUUUUuuuuuute”, “Bizcochito”, y “Despechá”, creando momentos vibrantes que hicieron bailar a todos. Finalmente, con “Magnolias”, Rosalía cerró la noche con una emotiva promesa de protección y conexión, dejando a todos deseando más. “Yo que vengo de las estrellas hoy me convierto en polvo pa’ volver con ellas”, expresó, resonando en el corazón de todos los presentes.



















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