Un hito cinematográfico en Malvinas
La espera ha terminado y, por fin, llega a la pantalla grande “Los vencedores“, un documental sin precedentes, filmado en las islas Malvinas, donde la mirada de sus habitantes se convierte en protagonista. Este estreno se llevará a cabo en el próximo BAFICI durante las fechas del 17 al 21 de abril.
Un nuevo enfoque sobre la guerra de Malvinas
Si bien no hay una gran cantidad de producciones cinematográficas sobre la guerra de Malvinas, hay obras literarias destacadas, como Las Islas de Carlos Gamerro y Los Pichiciegos de Fogwill. En el ámbito audiovisual, pocas se comparan a Iluminados por el fuego de Tristán Bauer, aunque el documental Hundan al Belgrano de Federico Urioste también ofrece un análisis profundo del conflicto. Este contexto sitúa a “Los vencedores” como un pequeño gran hito, ya que integra la voz de los isleños, quienes refieren a su hogar como Falklands.
La aventura de Pablo Aparo
El director y guionista Pablo Aparo, conocido por su trabajo en La gente del río y El espanto, viaja a estas islas para filmar un documental que, según la sinopsis, comienza siendo una observación del conflicto, pero rápidamente se transforma en una sorprendente historia de amistad con aquellos que alguna vez consideró enemigos. Desde su llegada, Aparo se enfrenta a un ambiente hostil, recibiendo comentarios que indican que la presencia de un argentino no es bien recibida.
Las entrevistas con los residentes de Stanley, abarcando diversas edades y ocupaciones, revelan la complejidad de la vida en las islas. Tras recibir advertencias sobre un hombre llamado Matthew, Aparo decide adentrarse en el campo, un suceso que cambiará su perspectiva. Es importante descubrir la trama sin revelar demasiado, ya que “Los vencedores” se propone cuestionar narrativas existentes en torno al conflicto.
Una reflexión sobre la historia y sus protagonistas
Aparo expresa su profundo interés por la historia de las Malvinas y su deseo de conocer a las personas que habitan allí. “Siempre las percibí como un lugar gris y vacío”, comparte, añadiendo que la mayoría de las representaciones sobre la guerra se centran en las experiencias de los excombatientes, dejando de lado la vida de los isleños.
La elección de la fecha de su primer rodaje, el 2 de abril, es sensible y puede traer incomodidades. Sin embargo, el film, que otorga voz a la comunidad local, se presenta con la promesa de que hablará por sí mismo. El tiempo transcurrido desde 1982 podría facilitar un nuevo enfoque que trasciende ciertas concepciones, similar a lo que presentó Campo Minado de Lola Arias.
Aparo afirma que su intención fue dibujar un retrato de la gente de las islas, escuchando sus relatos y buscando conexiones. El director encontró puntos en común con los isleños, resaltando que tanto ellos como los argentinos sufrieron las consecuencias de la dictadura. Según el cineasta, la película resulta ser, en efecto, una fuerte crítica a este régimen. “Es un fuego en mi cabeza que no puedo apagar”, expresa Mat en un momento cargado de emociones, y seguramente, muchos compartirán estas sensaciones.




















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