Expectativas del sector inmobiliario para 2026
El sector de la construcción e inmobiliario inicia el año 2026 con la esperanza de consolidarse, centrando su atención en el hecho de que el financiamiento privado será el motor que impulse el sector, por encima de la inversión estatal. En este contexto, el Gobierno evalúa diversas estrategias que podrían facilitar el acceso a la vivienda para las clases medias, un factor crucial para mostrar resultados positivos en este ámbito.
Proyecciones de crecimiento económico
Las proyecciones de consultoras como Abeceb y Empiria sugieren que la actividad podría crecer alrededor de un 3% anual. Aunque esta cifra no es espectacular, sí indica una ligera tendencia ascendente. Este optimismo moderado se apoya en los resultados del año anterior: el 2025 cerró con un rebote acumulado cercano al 7,9%, aunque el sector todavía se encuentra un 20% por debajo de los máximos alcanzados a finales de 2023.
Impulso del crédito hipotecario
El principal motor detrás de este cambio de tendencia ha sido el regreso del crédito hipotecario, que alcanzó su mayor nivel de actividad en seis años durante el 2025. Según datos del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, el año cerró con aproximadamente 70.000 escrituras, convirtiéndose en uno de los mejores periodos desde 1998. En este contexto, el segmento de hipotecas también mostró un crecimiento notable, registrando más de 13.000 operaciones con crédito, lo que representa un asombroso incremento del 238% respecto al año anterior.
Aumentos en la oferta y ambiciosas metas para 2026
En la Provincia de Buenos Aires, se registraron 115.000 escrituras, lo que implica un 40% más en comparación con el año previo. Para 2026, las metas de las entidades financieras son aún más ambiciosas. El Banco Nación (BNA), que actualmente concentra el 80% de las nuevas operaciones, estima otorgar entre 16.000 y 18.000 nuevas hipotecas a lo largo del año. Este flujo de financiamiento está modificando el mapa de la vivienda, con un enfoque renovado hacia la clase media, que había sido menos priorizada en años anteriores.
Datos relevantes sobre la demanda hipotecaria
En 2025, el monto promedio de los préstamos alcanzó los US$ 92.000, indicando una fuerte demanda por departamentos de 2 y 3 ambientes, con un volumen total que superó los US$ 3.200 millones. Aunque los datos oficiales aún están incompletos, se reporta que en 2025 se emitieron más de 45.000 créditos hipotecarios, lo que implica un 350% más que en 2024, cuando solo se dieron unos 11.000 préstamos.
Perspectivas de un aumento en la actividad crediticia
Se estima que el 83% de las operaciones se concentró en cinco jurisdicciones, lideradas por la Provincia de Buenos Aires (33%) y la CABA (29%), seguidas por Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Para este año, se anticipa que el número de nuevas hipotecas podría duplicarse, alcanzando un mínimo de 70.000 a 80.000 créditos si la inflación continúa en una senda descendente. Asimismo, se considera que una reducción gradual de tasas (que en 2025 fluctuaron entre el 4,5% y el 9% + UVA) facilitaría el acceso a la vivienda para familias con ingresos netos promedio de aproximadamente $ 1,2 a $ 1,5 millones (a valores actuales).
Opiniones de expertos del sector
José Rozados, director de la consultora Reporte Inmobiliario, enfatiza que 2026 podría ser un punto de inflexión, similar a lo que ocurrió en 2015, resaltando que el mercado se adapta rápidamente cuando existen reglas claras. El segmento de unidades usadas de precios medios es visto como el área de mayor potencial de crecimiento, encontrándose todavía alejado de sus máximos históricos.
En este mismo sentido, el mercado sugiere que las propiedades “a estrenar” podrían enfrentar desafíos de competitividad en comparación con las usadas, debido a los costos de construcción que han incrementado notablemente en dólares. Esto ha llevado a los desarrolladores a ser más selectivos con sus márgenes. Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (Cedu), señala que el crecimiento previsto para este año se presenta pese a que la rentabilidad del sector está bajo presión y que se requiere una agenda de menos carga fiscal y mayor agilidad burocrática.


















Comments