El juicio de “Pity” Álvarez
El músico Cristian Gabriel Álvarez Congiú, popularmente conocido como “Pity”, llegó a los tribunales ubicados en la calle Paraguay 1536, en el barrio de Recoleta, para dar inicio a su juicio acusado de homicidio. Este juicio se refiere al asesinato de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, a quien disparó cuatro veces el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano.
La llegada de Álvarez fue puntual a las 10:35, a pesar de que sus allegados se mostraban impacientes por su demora. Portaba una camiseta negra con una frase en letras blancas: “Si esperás, vas a entender”, un verso de la emblemática canción “Nunca quise” de la banda Intoxicados. A su llegada, se enfrentó a una multitud de periodistas que intentaban acceder a él mientras entraba con dificultad.
Al ocupar su lugar junto a su equipo legal, incluido el defensor oficial Javier Marino, se mostró en una postura relajada, vestido con gorro negro y gafas de sol. El fiscal Sandro Abraldes hizo su entrada y saludó a los presentes, entre quienes estaba Álvarez, quien podría afrontar una pena de entre 11 a 25 años de prisión por el homicidio agravado por el uso de un arma de fuego.
Contexto del caso
Durante la madrugada del 12 de julio de 2018, Álvarez y Díaz se involucraron en una discusión que terminó de manera fatal. La disputa surgió, según la acusación, cuando Díaz le reprochó a “Pity” que lo acusara de haber robado pertenencias de su mochila. Testigos del incidente informaron que Díaz intentó empujar al músico, momento en el cual éste sacó una pistola calibre .25 y le disparó en la cara, perpetrando tres disparos adicionales para rematarlo.
Tras el ataque, el cuerpo de Díaz quedó tendido en uno de los pasillos frente a la torre 12, mientras que Álvarez escapó del lugar con su pareja en un Volkswagen Polo. Antes de llegar a un local bailable en Pinar de Rocha, descartó el arma utilizada en el homicidio en una alcantarilla cercana a la autopista Riccheri.
El músico se mantuvo prófugo durante casi un día, hasta que finalmente se entregó en la comisaría 52 el 13 de julio de 2018, acompañado de su abogado Sebastián Queijeiro. En el momento de su entrega, declaró: “Lo maté porque era entre él y yo”, indicando su postura sobre el incidente, y agregó: “Creo que cualquier animal haría lo mismo”.
Después de casi tres años en prisión en el pabellón de pacientes psiquiátricos del penal federal de Ezeiza, Álvarez fue beneficiado con prisión domiciliaria en instituciones médicas, seguido de un tratamiento ambulatorio, hasta lograr el alta y finalmente su libertad.




















Comments