Rubiales se defiende de las acusaciones
El exmandatario de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, ha vuelto a hablar con los medios y reafirmó que no tiene intención de ofrecer una disculpa a la futbolista Jenni Hermoso. En una reciente entrevista en el programa El Chiringuito, Rubiales reveló que ha presentado un recurso ante el Tribunal Supremo en contra de la sentencia que lo declaró culpable por el beso que le dio a Hermoso durante la final del Mundial.
Declaraciones sobre el incidente
Rubiales afirmó: “Como presidente, tenía que haber estado más frío, más institucional. No pido perdón a Jenni Hermoso porque yo le pregunté y ella me dijo: ‘Vale’. Tanto Jenni como yo sabemos que lo que dice la sentencia no es correcto. No voy a cambiar mi primer testimonio como lo hizo ella”.
El exdirigente continuó defendiendo su actuación, insistiendo en que fue un “beso de emoción, sin ninguna connotación sexual”, y enfatizó que siempre mantuvieron una buena relación. “Jenni era una buena amiga y nos ayudó mucho en la recomposición del equipo después de fallar un penal”, comentó.
Además, Rubiales anticipó la publicación de su libro Matar a Rubiales, donde planea ofrecer su propia versión de los acontecimientos y exponer sus argumentos sobre por qué su acción no debería calificarse como un delito.
Críticas a los medios y al Gobierno
Rubiales también dedicó parte de su intervención a criticar al Gobierno y a la prensa, a quienes acusó de haber actuado con “intereses personales” y de haber “distorsionado” la situación. Afirmó: “Vi un movimiento inmediato de la extrema izquierda de este país. Con un cambio de guion inmediato. Pedro Sánchez necesitaba la ayuda de los independentistas para ser investido y tuvo que darles la amnistía. Esto le sirvió para desviar la atención hacia otro asunto, fue una cortina de humo”.
Rubiales, que ha sido condenado a pagar 10.800 euros por un delito de agresión sexual y se encuentra suspendido por la FIFA durante tres años desde agosto de 2023, comentó a la cadena COPE que su cometido ahora es “limpiar” su nombre. “Es muy duro recibir acusaciones falsas”, expresó.
El caso en contexto
La controversia en la que se ven envueltos Rubiales y Hermoso se originó después de la final del Mundial femenino en Sídney 2023, donde Rubiales besó a Hermoso en la boca durante la ceremonia de premiación. Este evento se volvió viral y desencadenó una oleada de condena que culminó en su suspensión por parte de FIFA y posterior renuncia.
El sistema judicial español determinó que el gesto constituyó una agresión sexual hacia la futbolista, quien ha negado en repetidas ocasiones haber dado su consentimiento. Esta sentencia, que actualmente está siendo apelada por Rubiales, ha sentado un importante precedente en el ámbito deportivo en España.




















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