Nueva ofensiva de los hutíes contra Israel
La milicia hutí de Yemen, apoyada por Irán, ha llevado a cabo su primer ataque directo contra Israel desde el estallido de la guerra en la región. Según informes, el grupo se atribuye el lanzamiento de un misil en la madrugada del sábado, lo que amplía el escenario del conflicto. El portavoz militar, Yahya Saree, confirmó la operación a través de la cadena Al-Masirah, afirmando que se trató de una serie de ataques dirigidos a “sitios militares israelíes sensibles” ubicados en el sur de Israel. Desde el ejército israelí, se ha comunicado que el proyectil fue interceptado.
Afectación en la población local
El ataque provocó que se activaran alarmas en zonas cercanas a Beer Sheba y en áreas adyacentes a instalaciones estratégicas israelíes. Durante la madrugada, se reportaron múltiples explosiones en Tel Aviv, mientras que los equipos de emergencia respondían a al menos 11 ubicaciones impactadas dentro del área metropolitana.
Escalada de tensiones con otros actores
Esta ofensiva se produce simultáneamente con ataques atribuidos a Irán y al grupo Hezbollah, lo que sugiere una escalada coordinada en múltiples frentes. Horas antes del ataque, el líder hutí Abdul Malik al-Huthi había advertido sobre una posible intervención militar, señalando: “Como pueblo de Yemen, pagamos la lealtad con lealtad. Ante cualquier acontecimiento en el campo de batalla que requiera una respuesta militar, vamos a actuar sin demora (…) como lo hemos hecho en rondas anteriores”.
Implicaciones geopolíticas
El conflicto en Medio Oriente se intensifica con la inclusión de los hutíes, que han mantenido el control de la capital, Saná, desde 2014, y que hasta ahora habían mantenido una postura cautelosa en medio de un frágil alto el fuego con Arabia Saudita. La participación de los hutíes podría reavivar la atención sobre el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas marítimas más críticas del planeta. Este estrecho, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, es vital para el comercio global y el transporte de petróleo hacia el Canal de Suez.
Desafíos y preocupaciones futuras
Con solo 29 kilómetros de ancho en su parte más angosta, el estrecho limita el tráfico a dos canales, convirtiéndose en un cuello de botella esencial para el comercio internacional. Fuentes vinculadas a Irán han advertido sobre la posibilidad de un “nuevo frente” en esta vía marítima, lo que elevaría aún más la tensión en la región y podría poner en peligro el flujo energético mundial. La actividad marítima de los hutíes, ya visible desde su ataque del 7 de octubre de 2023, resalta ahora su capacidad operativa en el área. Con esta nueva acción directa contra Israel, los hutíes dejan de ser actores periféricos para convertirse en participantes activos dentro de un conflicto que involucra a múltiples países y organizaciones en diversas dimensiones.




















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