Un lazo indestructible entre dos artistas
La Joaqui compartió una emotiva experiencia sobre la profunda amistad que la une a Cazzu, resaltando cómo la influencia de esta última ha impactado su perspectiva de vida. Durante una aparición en el programa ¡Siéntese quien pueda! (Fama Plus), la cantante, cuyo nombre completo es Joaquinha Lerena De La Riva, recordó sus días de adolescencia junto a Cazzu, diciendo: “Nos conocemos desde los trece años. Ahora que somos señoras en su tercera década, ¡nos terminamos de criar, muchachos!”
Lecciones de vida y militancia
La Joaqui enfatizó el papel transformador que Cazzu tuvo en su vida, comentando: “Julieta fue la que me enseñó a militar por las causas justas. Yo antes no era una persona tan agradable, era muy cerrada y muy tonta y muy enojada con no permitirme a mí misma ser quien yo era. Así que ella me ayudó un montón a integrar el intelecto a la militancia de lo que realmente considero justo.”
Reflexiones sobre la amistad
La marplatense también hizo una profunda reflexión sobre el concepto de amistad, especialmente en momentos complicados. “La amistad es para siempre, en lo feo, en lo lindo, en lo difícil, en lo increíble. Hay un poema muy bonito que dice: ‘En la calle, codo a codo, somos mucho más que dos’. No es lo mismo irse a la guerra solo que de la mano”, citando a Mario Benedetti, y reafirmando que su vínculo con Cazzu trasciende el mero compañerismo artístico.
Un salvavidas en momentos oscuros
No es la primera vez que La Joaqui expresa su agradecimiento por el apoyo incondicional de Cazzu en momentos críticos. En mayo de 2025, la artista reveló durante una entrevista en Rumis cómo Cazzu la ayudó a escapar de una relación tóxica y abusiva. La Joaqui recordaba que estaba atrapada en Fuerte Apache, con escasos recursos y sin acceso al mundo exterior debido al control de su pareja.
“Estaba con mis bebés. No tenía ni celular, ni nada. Esta persona me los rompía constantemente”, destacó, describiendo su aislamiento.
Fue en esta situación extrema que La Joaqui decidió llamar a Cazzu. “El único teléfono que me acordaba de memoria era el de Juli (Cazzu)”, confesó. Así, aprovechó una oportunidad en un negocio local para enviarle un mensaje a su amiga.
“Le pedí el teléfono a una persona que estaba ahí y le mandé un mensaje a la cantante jujeña. Le puse si me mandaba un Uber y me fui a su casa”, detalló la artista sobre ese momento crítico.
Un refugio y un apoyo invaluable
Cazzu actuó de inmediato, ofreciéndole un lugar seguro. “Mirá, a mí me queda esta casita en San Justo. Tenés seis meses ahí, pagos”, le propuso, dándole la oportunidad de reflexionar y reconstruir su vida.
“Yo sabía que tenía seis meses para encontrarle una resolución a la situación”, recordó La Joaqui, quien también valoró la calidez y el apoyo que recibió de Cazzu y su familia. “No es solo especial ella. Su núcleo familiar entero es especial”, afirmó, resaltando la importancia de su entorno y la comunicación entre ellas.
Una amistad forjada en la adversidad
La trayectoria de ambas artistas es una mezcla de éxitos y desafíos, mostrando un compromiso sólido hacia la sororidad, la lealtad y la empatía. La Joaqui enfatiza que su amistad se mide no por los años, sino por las veces que se han apoyado mutuamente en los momentos difíciles y en las alegrías compartidas.



















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