Una historia de tradición familiar
Liliana Helueni es la propietaria y figura emblemática del restaurante que lleva su nombre, que dirige junto a su hija Mariel. Este establecimiento, con más de 20 años de historia en la escena culinaria de Monserrat, destaca por su oferta de cocina árabe sefaradí, convirtiéndose en un referente a pesar de estar alejado de las zonas gastronómicas más populares. Este factor no ha sido un obstáculo, ya que sus comensales regresan continuamente para disfrutar de la atención de Liliana y su equipo en un ambiente acogedor aunque sencillo, donde el enfoque se centra en las creaciones culinarias típicas que ofrecen, que incluyen desde entradas hasta postres. Cada uno de los platos es elaborado con ingredientes de alta calidad y un toque artesanal, invitando a descubrir sabores auténticos que sorprenden por su variedad y excelencia.
La importancia de la tradición en la cocina
En una conversación sobre el valor de su historia y tradición familiar, Liliana mencionó: “La historia y la tradición en nuestra cocina es todo por dos motivos. Uno, porque es la profesión de nuestros antepasados. Mi bisabuelo, mi abuelo y mi mamá se dedicaron a esto; es lo que conocemos y lo que nos llama. Muchas veces, a pesar de que tengo primos que han estudiado otras cosas, terminamos regresando a la gastronomía porque es nuestro lugar natural”. Este apego a las raíces familiares se traduce en la forma en que preparan los platos, evocando recetas de su niñez.
Aprendizajes a lo largo de dos décadas
Desde la apertura en 2001, el restaurante ha experimentado cambios significativos. “Aprendimos que el cambio es constante“, comentó Liliana. Resaltó que lo fundamental es no estancarse y estar dispuestas a adaptarse. En un momento crítico entre 2006 y 2008, cuando las ventas disminuyeron, la idea de diversificar y ofrecer productos como cupcakes fue rechazada por su madre, quien se mantuvo fiel a la esencia del restaurante: “mi fuerte es la comida árabe”. Esta decisión les permitió preservar su identidad y calidad.
Enfrentando desafíos en el contexto actual
Sobre los retos en el entorno económico actual, Liliana mencionó que es vital controlar los gastos, considerando que el sector gastronómico suele enfrentar pérdidas. “Tenemos empleados que cuidan mucho el producto y eso es crucial”, afirmó. La atención al cliente es otro aspecto esencial que priorizan, asegurándose de resolver cualquier inconveniente de manera rápida y empática.
Platos icónicos y propuesta gastronómica
Cuando se le preguntó sobre lo más destacado de su propuesta, Liliana comentó: “Es una oferta casera, sabrosa y centrada en productos de calidad, buscando constantemente mejorar los proveedores”. Los platos más demandados incluyen el lahmayin abierto, la kibbe, el zembuzak y los platos de olla, como los niños envueltos en hoja de parra y las cebollitas rellenas.
El secreto para mantenerse vigente
Liliana compartió que la clave de su éxito radica en mantener una identidad clara y no dejarse llevar por las modas pasajeras. “Escuchar la intuición es crucial”, afirmó, destacando que la experiencia y conocimiento adquiridos a lo largo de los años son fundamentales para tomar decisiones acertadas en su negocio.
Reflexiones sobre tendencias gastronómicas
Finalmente, en relación a las tendencias en gastronomía, Liliana considera que son positivas siempre y cuando se utilicen sabiamente: “Esto puede ser un impulso, pero no lo principal de mi negocio”. En ese sentido, compartió su experiencia con el precio del pistacho, que ha aumentado considerablemente, lo que la ha llevado a adaptarse y limitar su uso a lo que tiene en stock, sin sacrificar la calidad de su propuesta.


















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