Un viaje por el mundo de la animación stop-motion
La exposición Inside Aardman: Wallace and Gromit and Friends en el museo Young V&A de Londres ofrece una inmersión en el encantador y peculiar universo de Wallace y su perro Gromit. En esta muestra, se recrean escenas emblemáticas, como el ingenioso uso de un invento para erradicar una plaga de conejos de la propiedad de la gran Lady Campanula Tottington y la audaz escapatoria de una bandada de gallinas.
Un vistazo a la magia de la animación
La exposición, que celebra los 50 años del estudio británico Aardman, se centra en su distintivo estilo de animación en stop-motion, que combina técnicas innovadoras y narrativas singulares. Las creaciones, conocidas por su humor único y sus creativas historias, han fascinado a varias generaciones. Aunque la muestra está dirigida fundamentalmente a público infantil entre 8 y 14 años, su atractivo abarca todas las edades gracias a la capacidad de estas historias para conectar mediante la visualidad.
Desde los inicios hasta la actualidad
Todo comienza con el icónico Morph, un pequeño personaje de plastilina que se introduce en diversas actividades que suelen fallar, proporcionando un guiño a la ingenuidad del entretenimiento infantil. La exhibición abarca la evolución desde cortometrajes hasta grandes producciones, mostrando cómo los animadores dedican una semana para producir aproximadamente seis segundos de película a través de meticulosos movimientos y ajustes.
- Las narrativas pasan por varios revisionados y rediseños para lograr personajes memorables, como las 22 bocas de arcilla necesarias para que un personaje exprese una sola frase.
- Estaciones interactivas permiten a los visitantes probar su mano en el stop-motion y asumir distintos roles dentro del proceso de producción.
- Las exhibiciones más tradicionales presentan una rica colección de dibujos, fondos y marionetas que los asistentes pueden explorar.
Detalles que sorprenden
Entre los elementos destacados se encuentra el enorme barco pirata de ¡Piratas! Una loca aventura, y la entrañable sala de estar de Wallace y Gromit, repleta de detalles que dan vida a la historia, como una factura vencida y un ejemplar de Una habitación propia de Virginia Woolf, irónicamente renombrado como Virginia Woof.
Los visitantes se irán con una renovada apreciación por el trabajo y la diversión que implica dar vida a estos extraordinarios mundos animados, explorando cada rincón de esta cautivadora muestra.




















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