Reacción de Evo Morales tras el balotaje presidencial
El expresidente boliviano Evo Morales, quien ocupó la presidencia en tres períodos consecutivos entre 2006 y 2019 representando al Movimiento Al Socialismo (MAS), atribuyó los resultados de la segunda vuelta electoral al respaldo de su base electoral. En un mensaje en la red social X, dirigido al nuevo presidente electo Rodrigo Paz Pereira, señaló: “Paz y Lara ganaron con el voto evista, el voto de los indignados por la proscripción y exclusión electoral”. Esta declaración se produjo tras la victoria de la fórmula compuesta por Paz Pereira y su vicepresidente, Edman “Capitán” Lara.
Análisis del balotaje
Morales sostuvo que los 1.3 millones de votos nulos fueron decisivos en la segunda vuelta y denunció las elecciones como una “farsa electoral”. No obstante, su candidatura no pudo ser registrada debido a un fallo judicial que limitó las reelecciones en el país. En la actualidad, Morales se encuentra refugiado en la región cocalera del Trópico de Cochabamba, donde está protegido por una guardia indígena debido a una orden de detención relacionada con un caso de trata de personas, cargo que él rechaza.
En ese contexto, Paz Pereira no ha sido claro con respecto a cómo procederá ante la orden de detención, mientras que Quiroga, su oponente en el balotaje, había prometido su arresto inmediato si asumia la presidencia. Desde su refugio, Morales había promovido una breve campaña por el voto nulo en la primera vuelta, que alcanzó un 19.2% de apoyo.
Desafíos del nuevo presidente
Con respecto al nuevo presidente, Morales señaló que Paz Pereira enfrentará problemas serios, especialmente relacionados con el combustible y el dólar. Bolivia se encuentra actualmente en una crisis económica, sin suficientes dólares para importar combustibles, lo cual afecta directamente al transporte y a la producción agropecuaria, lo que a su vez está impulsando el aumento de precios de los alimentos. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el país ha experimentado una inflación de 23% interanual hasta septiembre.
Otro reto inmediato para el nuevo mandatario será establecer un gobierno estable. Para ello, tendrá que formar alianzas con sus opositores para obtener una mayoría en la Asamblea Legislativa, que cuenta con 166 miembros. Esta legislatura está compuesta de tal forma que Paz tiene control del 39%, mientras que Jorge “Tuto” Quiroga, su contendiente, tiene el 30%, y el empresario centrista Samuel Doria Medina controla el 20% de los escaños.
Cierre de una era de socialismo
Con el ascenso de Paz, se cierra un extenso ciclo de socialismo iniciado en 2006 por Morales, caracterizado por la nacionalización de recursos naturales y un acercamiento a potencias como China, Rusia e Irán. En otra publicación, Morales criticó al presidente saliente Luis Arce, acusándolo de realizar un “Plan Negro” para perseguir a los indígenas y encubrir el narcotráfico. Arce renunció a la reelección debido a su creciente impopularidad y agotó las reservas de dólares para sostener una política de subsidios a los combustibles.
Finalmente, el expresidente resaltó que la votación del domingo fue un mensaje en contra de “destruir el Estado Plurinacional” y pidieron no traicionar la agenda de los excluidos. En una entrevista previa, Morales había manifestado su intención de permanecer en Bolivia para luchar si la derecha llegara al poder.




















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