Delincuentes vinculados a deudas millonarias
En los últimos días, la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Azul de la Policía Bonaerense logró la captura de Walter Damián D’Amelio, uno de los implicados en el asalto a Juan Martín del Potro. Simultáneamente, sus cómplices, Bastián Jimenez Freurat e Ignacio Zuñiga Cartés, ciudadanos chilenos, fueron detenidos en la terminal de Retiro mientras trataban de tomar un micro hacia Misiones, portando documentos auténticos y con órdenes de búsqueda de Interpol en su contra.
Desajuste entre perfiles y delitos
Un aspecto curioso es que los perfiles de los acusados parecen no encajar. Jimenez y Zuñiga, de 29 y 22 años respectivamente, son presuntos ladrones internacionales perseguidos por la justicia de Estados Unidos, acusados de asaltar a atletas renombrados, como Travis Kelce. Por su parte, D’Amelio, un argentino de 39 años originario de San Martín, anteriormente trabajador de la gastronomía y beneficiario de planes sociales, presenta un pasado financiero preocupante: una deuda que supera los 9 millones de pesos, con créditos catalogados como “irrecuperables” por las entidades bancarias. Este cambio de perfil es notable; a diferencia del pasado, donde los delincuentes no vivían a crédito, hoy las deudas parecen influir en sus acciones.
La morosidad se dispara
La morosidad está alcanzando niveles alarmantes, y febrero de este año reveló que el 30,5% de los créditos de billeteras virtuales no eran devueltos, según un estudio de la Cámara Argentina Fintech y el ITBA. Por otro lado, la consultora EcoGo indica que la morosidad dentro del crédito no bancario subió del 2,6% en marzo de 2025 al 10,8% en marzo de 2026, lo que representa un aumento significativo en solo un año. Es predecible que este aumento en las deudas se tradujera en un incremento de conductas delictivas.
Casos de criminalidad entre las fuerzas de seguridad
Ejemplos de esta tendencia se observan en miembros de las fuerzas de seguridad. Maximiliano Gabriel Gorosito, un oficial de la Policía Bonaerense, fue arrestado tras robar un kiosco y, sorprendentemente, acumulaba deudas por $1,4 millones. Matías Alejandro Vizgarra Riveros, de 23 años y oficial de la Policía Bonaerense, fue detenido como sospechoso del homicidio de Christian Eduardo Pereyra, un maestro que perdió la vida durante un asalto. En el mes previo al crimen, Vizgarra había contraído deudas que superaban los $1,7 millones.
Delincuencia de guante blanco
El robo de guante blanco no se queda atrás. María Celeste Nellen, tesorera de un banco, es acusada de malversar $40 millones de pesos. Presenta una deuda impactante que sobrepasa los $90 millones con varias entidades financieras. Mientras tanto, la usura barrial plantea un problema adicional, donde los deudores recurren a prestamistas que cobran tasas exorbitantes y que, en ocasiones, resultan en situaciones de secuestro.
Conclusiones y reflexiones
La intersección entre deudas millonarias y delitos violentos plantea interrogantes serias sobre la situación económica en Argentina. ¿Acaso los delincuentes están robando debido a sus deudas? ¿O es la falta de interés en saldar esas deudas lo que los lleva al crimen? Preguntas delicadas que merecen ser consideradas en el contexto actual.




















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