Problemas legales y caída en desgracia
La industria cinematográfica de Hollywood suele ser sinónimo de grandes ganancias, pero mantener esa fortuna requiere un manejo financiero responsable. Sin embargo, algunas celebridades han visto desvanecerse sus oportunidades de vivir bien debido a su estilo de vida desenfrenado. Un claro ejemplo de ello es Wesley Snipes, quien decidió desatender sus obligaciones fiscales, lo que tuvo un efecto devastador en su situación financiera. Actualmente, a pesar de haber superado lo peor, su vida es una sombra de los días de gloria en los que acumuló una importante fortuna.
El ascenso de Wesley Snipes en el mundo del cine
La carrera de Wesley Snipes despegó en 1985, cuando un cazatalentos lo descubrió en un torneo de artes marciales. Al año siguiente, debutó en la pantalla grande y tuvo un papel en la popular serie “Miami Vice”. Su habilidad para la danza y las artes marciales también lo llevó a formar parte del famoso video musical de Michael Jackson titulado “Bad”. Estas primeras actuaciones fueron cruciales para cimentar su trayectoria en la meca del cine.
Snipes se consolidó con la realización de películas icónicas como “Major League”, “New Jack City” y la exitosa saga de “Blade”, obteniendo, así, varios millones de dólares. Su capacidad para interpretar desde criminales hasta personajes únicos le permitió convertirse en uno de los actores más destacados de los años noventa. Además de sus ingresos cinematográficos, recibió numerosos premios y reconocimientos, incluyendo una estrella en el Paseo de la Fama y un doctorado honoris causa, lo que no solo reafirmó su fama, sino que también le proporcionó una considerable riqueza, la cual le permitió adquirir lujosas propiedades y millonarios contratos.
El declive financiero por evasión fiscal
Sin embargo, el éxito de Snipes estuvo empañado por su comportamiento y decisiones personales. Su creciente ego lo llevó a tener conflictos con los estudios, así como a adoptar creencias cuestionables respecto a sus obligaciones fiscales. Este error derivó en un rápido descenso hacia la bancarrota, cuando comenzaron los problemas con el IRS en 2006. Se le acusó de intentar evadir el pago de impuestos y de presentar reembolsos falsos que sumaban 12 millones de dólares. Entre 1996 y 2004, había reportado ingresos de aproximadamente 37.9 millones de dólares, pero no pagó impuestos durante ese período. En un intento por obtener mejores propiedades, adquirió una mansión en Nueva Jersey por 5.6 millones de dólares, pero dejó de pagar el impuesto predial, lo que lo forzó a venderla con pérdidas.
La defensa de Snipes se centró en una teoría fiscal denominada “Argumento 861”, que afirma que ciertos ingresos no serían gravables. Esta defensa fue rechazada por la Corte, que lo declaró culpable de tres cargos menores por no presentar declaraciones fiscales. Como resultado, recibió una condena de tres años de prisión y la obligación de saldar 17 millones de dólares en impuestos atrasados, intereses y multas.
Situación financiera incierta
Una vez liberado, Snipes intentó liquidar su deuda mediante una Oferta de Compromiso de 842 mil dólares, que era una fracción de la suma que había crecido hasta 23.5 millones. Sin embargo, el gobierno rebatió la propuesta, señalando que su potencial de cobro razonable superaba los 9.5 millones. Hasta la fecha, no hay información clara sobre si ha saldado esta deuda, dejando su situación financiera en la más completa incertidumbre.




















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