Granja Tres Arroyos en una Situación Crítica
La empresa Granja Tres Arroyos se encuentra actualmente en el centro de la atención debido a un alarmante incremento en el número de cheques rechazados, que ya alcanzan un total de $10.498 millones desde el 29 de enero. Según los registros del Banco Central de la República Argentina, la sociedad cabecera posee 318 cheques impagos por un valor de $9.100 millones, mientras que Wade SA acumula 74 cheques por $796.000 y Avex SA registra 60 cheques por $564.000. Estos datos indican que la crisis de liquidez afecta a toda la estructura de la empresa y no es un caso aislado.
Reestructuración y Ajustes Laborales
Este escenario se produce en un contexto de ajustes operativos y laborales. La plantilla de la compañía ha pasado de contar con más de 1.500 empleados a menos de 700 mediante un proceso que incluye retiros voluntarios, jubilaciones, recortes de horas extras y desvinculaciones selectivas. A pesar de que no se han llevado a cabo despidos masivos hasta el momento, dentro del sector gremial circulan rumores sobre posibles reducciones laborales más profundas, especialmente tras la plena implementación de la reforma laboral, dado que “los números no dan”, según indican diversas fuentes sindicales y proveedores.
Desafíos del Mercado Avícola
El grupo ha construido su liderazgo en el sector avícola basándose en un modelo industrial de gran escala, que controla verticalmente desde la genética hasta la comercialización. Esta estrategia le permitió expandirse y convertirse en uno de los principales exportadores de la región. No obstante, el mismo tamaño que impulsó su crecimiento ahora se ha vuelto un desafío financiero, ya que la capacidad instalada no se corresponde con los volúmenes de venta actuales.
La situación se complicó aún más después del cierre sanitario de mercados internacionales por brotes de influenza aviar, lo que redujo las exportaciones y obligó a desviar la producción hacia destinos menos rentables. China, uno de los principales compradores, dejó de adquirir cortes y subproductos de menor consumo local, afectando gravemente la demanda y llevando a las plantas a operar por debajo de su capacidad óptima.
Presión en el Mercado Interno
Adicionalmente, la creciente importación de pollo desde Brasil ha intensificado la competencia en el mercado local, presionando los precios y reduciendo los ingresos en un contexto de consumo debilitado. Esto ha creado una situación compleja: altos costos fijos, disminución de la facturación en moneda extranjera y precios internos ajustados.
Reorganización y Desafíos Futuros
Granja Tres Arroyos mantiene una alianza estratégica con Tyson Foods, un gigante en el sector global, que establece altos estándares de producción y eficiencia. Este vínculo se convierte en un desafío adicional en un entorno económico local cada vez más complicado, especialmente en términos de crédito y costos.
El holding, encabezado por Joaquín De Grazia, emprendió hace meses un proceso de reorganización para adaptar su estructura a las nuevas condiciones del mercado. Este plan ha incluido la concentración de operaciones, el cierre de instalaciones menos rentables y el reagrupamiento de personal hacia plantas de mayor tamaño. Sin embargo, la persistencia de cheques rechazados indica que la presión financiera sigue siendo un problema relevante.
Los proveedores y productores integrados, que forman la primera línea de la cadena, ya reportan retrasos en pagos y entregas, lo cual indica que el impacto negativo comienza a trasladarse más allá de la empresa. En este contexto, la pregunta que resuena en el sector no es si habrá más ajustes, sino qué tan drásticos deberán ser para restaurar el equilibrio económico de uno de los mayores productores avícolas del país.


















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