Un símbolo de Belgrano en la incertidumbre
La cúpula del Bar Manhattan resplandecía como un faro en la intersección de Cabildo y La Pampa. Durante más de 30 años, este establecimiento se convirtió en un lugar de encuentro y en un ícono reconocible. Pero ahora, el local que albergaba esta famosa cúpula, que emula al Chrysler Building, se encuentra tapiado, cubierto con carteles de propaganda de la Ciudad y sin información clara sobre su futuro.
Preocupaciones entre los vecinos
Desde el Gobierno de la Ciudad, se ha indicado que no existe un pedido de demolición para el lugar, sin embargo, la incertidumbre entre los habitantes del barrio aumenta. Lo que fue durante años un símbolo del barrio se encuentra en un estado de abandono inquietante.
La fachada neoyorquina del Manhattan, que marcaba el paso de vecinos, estudiantes, parejas y familias, ha desaparecido. Desde abril de este año, solo es posible ver persianas bajas y un candado que indica que el café no volverá a abrir. Los rumores y comentarios en redes sociales alimentan un lamento silencioso por el final de una era, con algunos usuarios recordando con ironía y nostalgia su experiencia en el lugar.
- “Ícono belgraniano, a unas cuadras de donde me crié. Solo fui una vez, pero guardo buenos recuerdos”.
- “Desde la pandemia, los mozos formaron una cooperativa, pero el lugar se deterioró”.
Reflexiones sobre el impacto en la comunidad
Una vecina que tiene un centro de copiado a solo tres cuadras sostiene: “Lo mantenían los mismos empleados. Después de la pandemia, todo se vino abajo”. Ella también recuerda el pasado: “Hace más de 30 años estamos aquí; Manhattan vino después, antes estaba la confitería Salamanca“. Su voz transmite la angustia ante la posibilidad de que la cúpula sea demolida: “Es un símbolo de Belgrano… sería una pena”.
El testimonio de otra residente, Kiara Isersky, refleja un sentimiento similar: “De pequeña no entendía el porqué de la torre gigante, y más grande comprendí el intento de imitar a Manhattan. Para mí, la pérdida del bar es un golpe; cuando regresaba, sabía que estaba cerca al ver su cúpula”. Muchos anhelan que no se construya un edificio alto que desentone: “Espero que lo nuevo sea cálido y ameno, como el viejo bar”.
Recuerdos y reflexiones sobre el deterioro
En Tripadvisor, un usuario recordó recientemente el deterioro del local: “Me dio tristeza verlo en tal estado de abandono, con pintura cayéndose y ambientes descuidados. Solo la atención del mozo y el café estaban bien”.
El arquitecto Mario Sabugo compartió su opinión técnica: “La cúpula es una replicación fiel del Chrysler Building, un ícono Art Déco. A pesar de ser algo inusual en un edificio tan pequeño, con el tiempo se volvió un hito. Su presencia colorida enriquecía el paisaje urbano”. También advirtió sobre la probabilidad de que lo que se construya sea menos característico: “Es una pena perder ese tipo de estructuras, que se insertan en nuestro paisaje familiar”.
Al día de hoy, la cúpula ya no brilla; en su lugar, hay solo publicidad y silencio, dejando a la comunidad sin respuesta sobre su futuro. Los habitantes esperan que no se erija un edificio desprovisto de calidez, anhelando que su espacio vuelva a ser un punto de encuentro, lleno de vida y cultura barrial. Por el momento, la única certeza es que no hay pedido de demolición, pero el estado actual del local deja entrever que algo importante se está perdiendo.


















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