Colocación del Bonar 2029
A pesar de la expectativa generada por el anuncio de un regreso anticipado a los mercados de deuda, la emisión del Bonar 2029 realizada este miércoles resultó ser menos robusta de lo anticipado. Con una colocación de US$1.000 millones a una tasa de 9,26%, la operación fue vista positivamente por algunos sectores de la City, pero refleja que el país aún necesita fomentar el interés de los inversores internacionales.
Interés local predominante
El Ministro Luis Caputo había anticipado la emisión de US$1.000 millones el martes, pero muchos analistas preveían un monto superior antes de la colocación. A pesar de especulaciones sobre la posible participación de inversores internacionales, la mayoría de las ofertas provinieron de inversores locales, especialmente instituciones que se beneficiaron de recientes cambios del Banco Central que facilitaron la inversión.
- Se recibieron ofertas que sumaron US$1.400 millones.
- El Tesoro priorizó una cantidad menor para mantener una tasa alrededor del 9%.
Según Gustavo Neffa de Research For Traders, la tasa fue similar a lo esperado, aunque menor al pronóstico de 9,5%. Esto sugiere que el gobierno optó por validar poca oferta. De hecho, el Gobierno aceptó toda la oferta local, ajustando algunas reglamentaciones para permitir a las compañías de seguros aumentar su inversión en este nuevo bono.
Incentivos para la participación local
Desde Max Capital, se indicó que los inversores locales estaban motivados por la posibilidad de usar dólares adquiridos al cambio oficial para la licitación, aunque tendrían que esperar 15 días para vender el bono, aprovechando una brecha cambiaria local de aproximadamente 2,4%. Además, los bancos podían implementar estrategias similares utilizando financiamiento en dólares antes de revender posteriormente.
Absencia de inversores internacionales
A diferencia de lo que se esperaba, los inversores internacionales no participaron en esta colocación. Neffa destacó que la transacción fue exitosa al demostrar el potencial de recursos locales, lo cual debería ser un indicativo positivo. Sin embargo, emisiones de mayor envergadura requerirán la participación de inversores externos, que en su mayoría se mostraron ausentes. Se observó un interés limitado, y solo algunos estaban dispuestos a participar a rendimientos superiores al 11%.
Señales mixtas
Pablo Repetto de Aurum Valores considera que los resultados de esta colocación son contradictorios. Por un lado, la oferta de instrumentos comienza a ser visible y se asegura financiamiento para parte de los vencimientos de enero; por otro lado, las expectativas estaban orientadas a colocar una mayor cantidad de bonos a una tasa menor a 9%.
Alternativas de pago para vencimientos de enero
A pesar de haber alcanzado fondos que cubren menos del 25% del vencimiento programado para el 9 de enero, se anticipa que Caputo y su equipo deberán recurrir a otras opciones para cumplir con este compromiso. Entre las alternativas se considera:
- Ingreso de divisas por la privatización de cuatro centrales hidroeléctricas, que podría aportar US$700 millones.
- Préstamo repo con bancos internacionales, opción que aún está en evaluación.
- Reapertura del Bonar 2029 en busca de mejores tasas.
Neffa señaló que, hacia finales de mes, el Gobierno debería buscar una reapertura de la colocación para obtener condiciones más favorables.
Última licitación de deuda del año
Luego de esta colocación, el Tesoro se enfrenta el jueves a la última licitación de deuda en pesos de 2025, con un abanico de cuatro títulos a tasa fija, una letra TAMAR, cuatro bonos atados al CER cupón cero, y otro vinculado al dólar linkeado. Con este movimiento, el Gobierno busca renovar más de $14,5 billones de vencimientos que están en posesión del sector privado.




















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