Nueva regulación del GNL en Argentina
El Gobierno argentino ha decidido autorizar al sector privado para importar y comercializar Gas Natural Licuado (GNL), con el objetivo de garantizar el suministro durante los períodos de mayor demanda. Además, se ha prorrogado la emergencia del Sector Energético Nacional hasta finales de 2027.
Según la Secretaría de Energía, esta medida es necesaria debido a que actualmente no hay suficiente capacidad de transporte para que el gas disponible en la cuenca llegue en volúmenes adecuados a los principales centros de consumo, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Litoral. De este modo, se considera esencial complementar el suministro con GNL durante los meses de invierno.
Privatización y rol del Estado
Este cambio forma parte de la estrategia del Gobierno de avanzar en la privatización de activos y funciones de ENARSA, con la finalidad de reducir la participación del Estado en el mercado energético. La meta es que el sector público se vea más centrado en su papel regulador, estableciendo reglas claras, asegurando la transparencia y garantizando el suministro de energía.
De acuerdo con la nueva normativa, ENARSA dejará de ser responsable de la importación y comercialización de GNL, tarea que pasará al sector privado. Hasta ahora, el Estado compraba GNL a precios internacionales, que oscilaban entre 15 a 17 dólares por MMBTU, para luego venderlo en el mercado interno a precios cercanos a 2,7 dólares por MMBTU, utilizando subsidios para cubrir la diferencia.
Cambio en la dinámica comercial
Con este nuevo esquema, se eliminará la intermediación estatal, trasladando las responsabilidades operativas y comerciales al sector privado. Se adjudicará el acceso a la capacidad de regasificación en la terminal de Escobar mediante licitación, donde el operador seleccionado se encargará de importar el GNL, realizar su regasificación e inyectarlo al sistema para abastecer tanto a las distribuidoras como a las usinas eléctricas.
La Secretaría de Energía definirá las condiciones y directrices operativas del proceso para asegurar previsibilidad. En caso de que el sistema no funcione adecuadamente, ENARSA podrá intervenir de manera temporal para prevenir problemas de escasez.
Medidas de control de precios y futuro proyecto
Para evitar distorsiones en un mercado donde la terminal en funcionamiento cumple un rol fundamental en el suministro, se implementará un precio máximo para el gas regasificado durante el próximo invierno. Este precio se calculará basándose en referencias internacionales, añadiendo un costo por logística y operativas (transporte, almacenamiento y comercialización). Esta tarifa adicional se determinará a través de un proceso competitivo entre distintas empresas.
El objetivo de estas medidas es revelar el funcionamiento de un mercado más transparente, donde el Estado no actúe como operador y se dedique a establecer control y normas.Argentina se encuentra también esperando el desarrollo del proyecto Argentina LNG, que está en proceso de definición comercial. YPF está en negociaciones con socios estratégicos internacionales, potenciales compradores de largo plazo y proveedores de tecnología, mientras trabaja en los aspectos contractuales y financieros necesarios para las decisiones finales de inversión.
Cabe recordar que en invierno de 2025, el Gobierno permitió a Cammesa pagar precios elevados por el gas para evitar cortes en el suministro, dado que la oferta era insuficiente bajo el Plan Gas, lo que generó problemas de disponibilidad para las centrales térmicas.
En este contexto, en junio se tuvo que interrumpir el suministro a usuarios industriales y a algunas estaciones de servicio para priorizar el abastecimiento de hogares durante una ola de frío.


















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