Un final lleno de drama en Rabat
La final de la Copa Africana de Naciones celebrada en Rabat no solo coronó a Senegal como campeón, sino que también dejó una imagen inusual y polémica: la lucha por la toalla del arquero Édouard Mendy. En un contexto de lluvia intensa y alta tensión, este simple paño, utilizado por el exjugador del Chelsea para secar sus guantes, se convirtió en un objeto de deseo entre los jugadores, asistentes y recogepelotas del equipo local, Marruecos.
El incidente en el momento más crucial
Todo ocurrió durante los momentos más críticos del encuentro, cuando Senegal regresó al campo tras protestar por un penal sancionado a favor del equipo marroquí. Con el campo mojado y la portería bajo asedio, Mendy necesitaba urgentemente su toalla. Aquí fue donde se desató una serie de intentos por despojarlo de ella, una maniobra que destacó por su persistencia y su orquestación.
- El primer intento ocurrió cuando Ismael Saibari se acercó varias veces al arco senegalés con la intención de <
> la toalla. - Los alcanzapelotas y algunos auxiliares también se unieron al asalto.
La situación escaló cuando un grupo de tres jóvenes rodearon al arquero suplente Yehvann Diouf, quien reaccionó rápidamente tirándose al suelo, cubriendo la toalla con su cuerpo y resistiendo mientras lo intentaban arrastrar.
La defensa de Diouf y un clima tenso
“Para mí eran solo toallas, nada más. Servían para secarse los guantes y la cara”, comentó Diouf en una entrevista con Wiwsport. “Quizás haya algo de folclore alrededor, pero me sorprendió ver que intentaban llevárselas”. El guardameta también criticó la actitud antideportiva del rival: “Ya había pasado contra Nigeria, cuando los auxiliares iban detrás de las toallas. No sé por qué lo hicieron, pero no fue juego limpio”.
Diouf relató que su reacción tuvo un objetivo claro: “Después de eso, intenté asegurarme de que Doudou (Mendy) estuviera en las mejores condiciones posibles. Necesitamos jugadores así, concentrados al cien por ciento”. El medio senegalés SeneWeb bromeó sobre la situación, afirmando: “La famosa toalla de Mendy se convirtió en el objeto de deseo de todos. A medida que el partido se acercaba al suplementario, Diouf pasó varios minutos vigilándola como si fuera un tesoro”.
Tensión que no cesa
La controversia se incrementó cuando se evidenció que Achraf Hakimi también intentó tomar la toalla, lo que provocó un intercambio acalorado entre los jugadores de ambos equipos, aumentando aún más la tensión en el área senegalesa.
Al concluir el partido, las imágenes de Diouf defendiendo la toalla se hicieron virales en redes sociales. El portero incluso contribuyó a la historia con una publicación en Instagram en la que aparece mordiendo su medalla de campeón, con la toalla claramente visible y un mensaje contundente: “Ahí está”.
Un triunfo decidido en lo deportivo
En cuanto a lo estrictamente futbolístico, Senegal logró una victoria de 1-0, alzando así el título. Mendy, quien actualmente juega en Al-Ahli de Arabia Saudita, tuvo un papel crucial al detener el penalti ejecutado por Brahim, que intentó una jugada engañosa en un momento decisivo del encuentro, justo después de que los visitantes amenazaran con abandonar el campo en desacuerdo con la decisión arbitral. Sin embargo, la final de Rabat será recordada no solo por el resultado, sino por la insólita defensa de una toalla como si se tratara de la última oportunidad del partido.




















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