El nuevo reto económico de Javier Milei
La pregunta que ronda entre los inversores desde la asunción de Javier Milei es: ¿por qué esta vez será diferente? Tras su contundente victoria electoral el domingo, muchos mantienen la esperanza de que Argentina pueda, finalmente, salir de un prolongado período de estancamiento. Este panorama presenta un desafío monumental para el nuevo Gobierno, que no solo debe estabilizar la economía, sino también cimentar las bases para su crecimiento.
El Ministerio de Economía ha cambiado su discurso, que antes se centraba únicamente en la inflación, hacia la atracción de inversiones. Luis Caputo, en una reunión el 21 de octubre con representantes de distintas industrias, enfatizó que esto no es simplemente una continuación de la ‘lluvia de inversiones’ prometida por el anterior Gobierno de Macri. Según Caputo, quien estaba luchando contra una crisis cambiaria inesperadamente severa, se pretende crear condiciones favorables para que lleguen inversiones a sectores donde Argentina puede competir, como el gas y petróleo, la energía, la minería, la industria del conocimiento y el agro.
Estimó que hay más de US$100,000 millones en proyectos listos para ser implementados, y aseguró que el interés por Argentina es ahora más fuerte que en períodos anteriores, apoyado por un respaldo de Estados Unidos que el sector privado aún no acaba de dimensionar. Por lo tanto, los esfuerzos del Gobierno se centrarán en demostrar a nivel global que puede llevar a cabo reformas a largo plazo para modernizar la economía y, en el ámbito financiero, reducir el riesgo país, puesto que sin crédito no habrá inversión y las condiciones actuales de tasas de interés hacen que Argentina carezca de acceso a financiamiento internacional.
Acuerdos y estrategias de inversión
El equipo de Caputo está trabajando en diversas áreas. Uno de los avances más significativos es el acuerdo con Estados Unidos, cuya aprobación parece inminente. Algunos afirman que el retraso se debe más a cuestiones de política interna estadounidense que a obstáculos relacionados con Argentina. Tras la victoria de Milei, el Departamento del Tesoro de EE.UU. se benefició financieramente de sus intervenciones en el mercado cambiario argentino, lo que debilita los argumentos contra el acuerdo que pudieran esgrimir los opositores demócratas.
El pacto incluirá beneficios para varias industrias, como reducciones arancelarias, pero también obligará a otras, como la farmacéutica, a replantear sus estrategias. El acuerdo contempla la protección de la propiedad intelectual, con plazos específicos para avanzar en aspectos como la protección de datos de estudios clínicos, una revisión de los criterios de patentabilidad y la habilitación de un nuevo Tratado de Cooperación de Patentes. Este último es un tema sensible en Argentina, pero de gran interés para compañías norteamericanas que requieren garantías para invertir.
El nuevo canciller, Pablo Quirno, probablemente tendrá un enfoque comercial en la política exterior, buscando vender a Argentina como un destino atractivo para inversiones. Se han mencionado posibles incorporaciones de figuras como Horacio Reyser y Marisa Bircher, quienes tienen buena conexión con el sector privado, para fortalecer el equipo diplomático.
El papel de gobernadores y el entorno provincial
El éxito de Milei en la captación de inversiones dependerá en gran medida de su capacidad para negociar con los gobernadores, no solo en relación al presupuesto 2026, sino también en respecto a nuevas leyes laborales y reformas fiscales. La disminución de las alícuotas del Impuesto a los Ingresos Brutos será una misión compleja, al igual que su posible sustitución por un sistema de ‘súper IVA’. Además, muchas provincias hallan en la minería una oportunidad para recursos, aunque lo hacen de maneras poco convencionales. Santa Cruz, por ejemplo, ha implementado una ley que obliga a que el 90% del empleo minero sea cubierto por residentes de la provincia, lo cual, aunque loable, podría contradecir las normas del mercado.
En Santa Cruz se están desarrollando cinco proyectos mineros significativos, como Cerro Vanguardia de AngloGold Ashanti y Cerro Negro de Newmont. Argentina tiene un gran potencial en recursos estratégicos, pero solo se convertirá en atractivo si se cumplen estrictamente las leyes del mercado. El equipo del ministro Federico Sturzenegger trabaja en una serie de regulaciones para desregular sectores clave; algunas dependerán del Congreso, como la nueva ley de glaciares, y otras se podrán anunciar sin mayores complicaciones.
Movimientos en el mercado y el financiamiento
Con los resultados electorales, ha habido un aumento en la actividad en los bancos y estudios de abogados especializados en fusiones y adquisiciones. Algunas transacciones han experimentado un reinicio inmediato, mientras que otras han optado por el afamado ‘wait and see’. La estrategia electoral del Gobierno parece estar dando resultados, con una gran parte del país energizada, aunque con un costo. Entre las operaciones en curso destaca la venta de Raizen, la compañía que posee la refinería de Dock Sud y más de 700 estaciones de servicio que operan con la marca Shell. El 11 de noviembre se establece como la fecha límite para las ofertas finales, con la holandesa Vitol y la suiza Mercuria como los interesados más sólidos.
En el ámbito financiero, se anticipa un periodo de bonanza tras meses difíciles. Esta semana comenzó un proceso de normalización en el mercado de pesos, con la expectativa de que las tasas de interés vuelvan a niveles que permitan la reactivación del crédito privado. Las compras de reservas se realizarán de forma gradual. Esta semana, el Tesoro adquirió US$87 millones directamente del Santander, aunque vendió US$80 millones a través del Banco Nación.
Se espera que la oferta de dólares para el resto del año esté asegurada, gracias a la cosecha récord de trigo y girasol, y al swap del Tesoro estadounidense con el Banco Central, así como por la renovación del carry trade, donde los inversores se involucran para aprovechar las altas tasas de interés en pesos. Varias empresas y provincias están considerando emitir deuda o acciones en el extranjero. Entre ellas, Tecpetrol ya emitió con éxito bonos por US$750 millones, y se espera que compañías como YPF, CGC, TGS, PAE, Telecom y Genneia, así como provincias como Neuquén y Santa Fe, participen pronto en emisiones similares.
En un movimiento notable, el préstamo de US$20,000 millones que Argentina podría recibir para recomprar deuda, impulsado por Estados Unidos, también despierta interés. Aunque el proyecto se encuentra en una fase inicial, el BID y el Banco Mundial están dispuestos a colaborar, ofreciendo garantías para lograr una tasa de interés más baja a través de la coordinación de JP Morgan. Esta operación es fundamental para reducir el riesgo país, que desde el lunes ha tenido una disminución a casi la mitad, aunque todavía se encuentra alto, alrededor de 650 puntos. El momento del anuncio de este préstamo podría coincidir con la implementación de un nuevo régimen cambiario, sin el temor de inestabilidad en el tipo de cambio, ya que desde el FMI consideran que las bandas de flotación son medidas temporales. Se anticipan semanas de anuncios importantes, y el nuevo Gobierno se encuentra en una posición favorable.



















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