Cierre temporal de la Torre Eiffel
El emblemático monumento de la Torre Eiffel, reconocido por ser el más visitado en Francia, cerró sus puertas el lunes en un gesto de solidaridad hacia las mujeres que laboran en su interior. Este cierre se produjo tras un controversiado incidente y la Torre reabrió al público el martes siguiente.
Incidente con la delegación hindú BAPS
El hecho que motivó esta decisión fue la oculta presencia de las trabajadoras durante una visita privada llevada a cabo el sábado por un grupo de monjes hindúes de la organización BAPS (Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha). Este grupo, que se encontraba en Francia para participar en las festividades previas a la inauguración de un templo en Seine-et-Marne, solicitó a la empresa que opera la torre, SETE, que limitara la presencia de mujeres en su visita.
Reacciones a la decisión
La petición fue aceptada, lo que generó una ola de protestas y acusaciones de invisibilidad hacia las mujeres, culminando en una huelga el lunes por la mañana por parte de los empleados de la Torre Eiffel. Los convocados se sintieron obligados a manifestar su descontento ante lo que percibieron como una violación de los principios de igualdad.
- La dirección de SETE inicialmente guardó silencio, pero eventualmente realizó una asamblea general.
- Un testigo afirmó que “fueron sustituidas por hombres”.
Comunicado de SETE
En respuesta a la indignación del personal, la empresa emitió un comunicado el lunes por la noche, donde reconoció que tales condiciones no debieron haberse aceptado. Afirmaron que “son incompatibles con los valores de SETE y con los principios de igualdad entre hombres y mujeres”. Además, reafirmaron que ninguna circunstancia cultural o religiosa puede justificar acciones que contravengan la igualdad.
Denuncias del personal
Las trabajadoras informaron de directrices que hicieron que fueran “marginadas y reemplazadas por su género”. Algunas fueron desplazadas a zonas separadas y se les prohibió el acceso a ciertas áreas durante la visita de la delegación.
Demandas de respuestas
A pesar de la controversia, nadie ha asumido responsabilidad oficial por esta situación. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, ha insistido en la necesidad de una investigación urgente para aclarar los hechos. Por su parte, la presidenta de la región de Île-de-France, Valérie Pécresse, expresó su shock y reafirmó que tales prácticas van en contra de las leyes de la República. El ex primer ministro Michel Barnier también se pronunció al respecto, subrayando que “en Francia, las mujeres no se esconden”.
En un discurso reciente, la ministra de Igualdad de Género, Aurore Bergé, manifestó de manera contundente que “ningún dogma ni religión está por encima de las leyes de la República”, enfatizando la importancia de los derechos de las mujeres en la sociedad francesa.



















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