La importancia del descanso
Alcanzar un descanso reparador es fundamental para asegurar la salud física y mental. Según el neurólogo y experto en medicina del sueño, Pablo Ferrero, el tiempo ideal de sueño debe estar entre las 7 y 8 horas diarias. Ferrero enfatiza también en la relevancia de la siesta, al considerar que “es un punto bastante crucial en la medicina del sueño”.
Consecuencias de las siestas prolongadas
El especialista desaconseja las siestas prolongadas como método para compensar el sueño perdido durante la semana laboral, alertando que esta práctica puede alterar el ritmo circadiano. “Si vos estás haciendo la siesta el fin de semana porque tuviste 5 días de poco sueño, claramente esa no es la forma de solucionarlo”, señaló. Agregó que la duración recomendada de la siesta, según la NASA, es de 26 minutos: “Nadie le discute a la NASA, así que todos sostenemos los 26 minutos”.
La elección del colchón
Además de la duración de la siesta, el entorno y los elementos para dormir son igualmente esenciales. Ferrero destaca la importancia de seleccionar un buen colchón. Aunque la comodidad es subjetiva, menciona que los colchones de resortes tienen ventajas técnicas, ya que permiten que el cuerpo respire mejor. Recomienda probar diferentes modelos en las tiendas por al menos 15 a 20 minutos para garantizar que el colchón se adapte a la ergonomía natural de la columna, que tiene forma de “S”.
También advirtió sobre el pantografiado en la espuma, un proceso que permite que las zonas más pesadas del cuerpo, como la pelvis y los hombros, se hundan adecuadamente. Esto evita que las lumbares “queden sobre el aire” y previene problemas posturales tras horas de sueño.
La almohada adecuada
En cuanto a la almohada, recomendó buscar diseños anatómicos o ergonómicos con dos alturas distintas. La parte más baja debe colocarse en el espacio debajo del cuello para ayudar a mantener una correcta alineación durante el sueño.
Recomendaciones adicionales para un buen descanso
Ferrero también sugiere el uso de telas frías en el soporte cervical para facilitar la pérdida de temperatura corporal durante la noche. En ausencia de problemas de salud como ronquidos o apneas, aconseja dormir boca arriba, y si es necesario cambiar de posición, el lado izquierdo es el más recomendable para disminuir el reflujo y problemas digestivos.
Para optimizar el ambiente de sueño, es crucial mantener una temperatura fresca, idealmente entre 19 y 21 grados, y lograr total oscuridad. “Es ideal para permanecer en una buena etapa de sueño, tener un sueño reparador y sentirte reconfortado el día siguiente”, explicó el especialista.
La exposición a luces artificiales, especialmente las azules de dispositivos electrónicos, puede interferir con la producción de melatonina. Para contrarrestar ruidos molestos, valora el uso de ruidos blancos, que pueden ayudar a enmascarar otros sonidos.
Finalmente, para facilitar la termorregulación, aconseja dormir sin ropa siempre que sea posible y elegir sábanas frescas, preferentemente de fibras naturales como bambú o algodón de alta calidad.
















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