Innovación juvenil en el ámbito de la robótica
Un grupo de jóvenes estudiantes de 17 años ha desarrollado un innovador robot con forma de perro, que promete ser un aliado clave en situaciones de emergencia como incendios y derrumbes. Este proyecto, denominado Laika Rescue Dog, se gesta en el Laboratorio de Inteligencia Artificial y Robótica de la Escuela ORT. Los creadores del robot destacan su potencial para salvar vidas y reducir el riesgo humano durante operaciones de rescate.
Características del robot Laika
Según Benyamin Sagranichne, uno de los integrantes del equipo, “Laika es un perro robot que puede ayudar a salvar vidas y reducir el riesgo humano en situaciones de emergencia”. Este dispositivo tiene la capacidad de:
- Generar mapas del entorno en tiempo real.
- Seguir a personas que se desplazan, lo que proporciona información inmediata sobre zonas donde el envío de ayuda puede ser riesgoso.
- Ser controlado de manera remota por profesionales como bomberos, lo que les permite operar de forma segura a distancia.
El equipo, compuesto por Melina Keninsberg, Agustina Romano, Julieta Gric y Tadeo Dyjament, describe su proyecto como una forma de transformar la estrategia de rescate, proponiendo que la tecnología se despliegue antes de que los humanos entren en la escena del desastre.
Un enfoque transformador en el rescate de emergencias
La idea es que el robot Laika funcione como un primer paso de evaluación en situaciones críticas. Melina explicó: “En casos de emergencia, comúnmente un bombero o rescatista entra primero para verificar la situación. Esto se hace en condiciones inestables y con información limitada”. A través del uso de este robot, el riesgo puede ser mitigado, ya que permite obtener un contexto más claro para tomar decisiones adecuadas.
Además, el estudiante Tadeo resaltó que “una vez mapeado el área, el perro podría operar de forma autónoma y enviará alertas si detecta alguna persona o situación relevante”.
El impacto esperado de Laika
El objetivo del grupo no es solo crear un dispositivo funcional, sino también desarrollar una herramienta que ayude a los rescatistas a actuar con mayor rapidez y precisión. El director de la especialización en TIC, Darío Mischener, expresó su entusiasmo por el proyecto, haciéndolo notar como uno de los más significativos en tres décadas de enseñanza.
Los jóvenes destacan la importancia de contar con un robot como Laika, dado que en Argentina no existe un dispositivo similar. Sobre esto, Benyamin manifestó: “Hemos hablado con personal de bomberos que han confirmado la necesidad de un robot rescatista para evitar que el personal ingrese sin saber qué situación enfrenta”.
Trabajo colaborativo y futuro del proyecto
El grupo se formó a inicios del año escolar y han estado trabajando arduamente para desarrollar un prototipo. Comparten las diversas tareas que cada uno desempeña:
- Agustina: Encargada del diseño visual y la aplicación.
- Melina: Responsable del desarrollo de software.
- Benyamin: Focalizado en la robótica y el hardware del robot.
- Julieta: Trabajando en la inteligencia artificial.
- Tadeo: Especializado en gestión y relaciones institucionales.
A pesar de los desafíos, los estudiantes mantienen un optimismo contagioso y una encomiable motivación. Están esperando la llegada de componentes cruciales, incluyendo cámaras térmicas y visión de 360 grados, que facilitarán la operación del robot en situaciones críticas.
Finalmente, todos coinciden en que el nombre Laika fue elegido por su conexión con la inteligencia artificial y no solo por la famosa perra rusa, y se despiden con la emoción y la expectativa de que su creación tenga un impacto significativo en el mundo del rescate.




















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