La situación crítica del Frigorífico General Pico
El Frigorífico General Pico, un referente dentro de la industria cárnica de Argentina, se enfrenta a una complicada realidad tras no lograr avanzar en las negociaciones para su venta y arrastrar una deuda significativa. La empresa ha anunciado el inicio de un concurso preventivo de acreedores, generando preocupación entre los más de 250 trabajadores que aún forman parte de su plantilla, un número que ha disminuido drásticamente debido a 194 despidos.
Responsabilidades y propuestas fallidas
Un comunicado oficial, firmado por Ernesto Lowenstein y Alan Lowenstein, pone de manifiesto la grave situación económica de la firma y señala a un grupo financiero, que es tanto accionista como acreedor, por obstaculizar opciones que podrían haber evitado esta complicada realidad. “Las tratativas llevadas adelante con el grupo europeo no lograron avanzar hacia un acuerdo”, indica el comunicado.
El texto también menciona que la firma recibió diversas ofertas para la **explotación a largo plazo** de la planta, incluyendo una propuesta cercana a los 40 millones de dólares bajo un esquema de leasing a ocho años, así como otras ofertas para una resolución inmediata. Sin embargo, ninguna de estas propuestas fue aceptada por el grupo financiero, que no presentó alternativas superadoras, limitando las oportunidades para hallar una solución sin recurrir al judicial.
Decisión de iniciar concurso y su impacto en el empleo
Ante este panorama, el Frigorífico General Pico S.A. optó por iniciar el concurso preventivo con el fin de blindar de la mejor manera posible la continuidad de la empresa, preservar las fuentes de trabajo y organizar su situación financiera. La empresa considera este proceso como una herramienta para ordenar sus obligaciones y seguir evaluando posibles soluciones para reactivar sus operaciones.
La preocupación por el impacto en el empleo es palpable en la comunidad pampeana: la compañía llegó a contar con más de 450 empleados, pero en los últimos dos meses se despidieron a 194 trabajadores. Así, la plantilla actual se reduce a aproximadamente 256 empleados, quienes enfrentan un futuro incierto respecto a sus puestos de trabajo.
Antecedentes de la crisis y el compromiso familiar
El Frigorífico General Pico ha pasado por una paralización casi total de sus operaciones, afectando a trabajadores de sus tres plantas en la provincia: alrededor de 156 en General Pico, cerca de 30 en Trenel y ocho en Arata. Esta disminución de personal se aceleró por la caída de las exportaciones, el aumento de costos internos y una reciente devaluación.
Ernesto “Tito” Lowenstein, un fundador de la marca de hamburguesas Paty a través de Quickfood en 1960, es el presidente del frigorífico afectado. Desde el comienzo de la crisis, la empresa ha resaltado la dedicación de su equipo y el compromiso de sus socios, quienes han respaldado el desarrollo de la compañía incluso con recursos personales.
Objetivos y propuestas para el futuro
La firma mantiene que las inversiones realizadas en los últimos años continúan vigentes, concentrándose especialmente en la infraestructura y el equipamiento de la planta de Trenel, considerada su principal activo productivo. Actualmente, el frigorífico enfrenta una deuda total que supera los 34.000 millones de pesos y ha acumulado 1.186 cheques rechazados por casi 16.000 millones de pesos, lo que pone de relieve sus dificultades para mantener la cadena de pagos.
A medida que se da inicio al concurso preventivo, tanto los empleados como la comunidad observan con atención el desenlace de esta situación, que prometía ser crucial para el futuro laboral de los 256 trabajadores restantes. Las autoridades de la empresa se comprometen a seguir informando sobre los avances a medida que surjan novedades relacionadas con el proceso.


















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